EE.UU. sigue ataques contra Cuba por solidaridad con Venezuela

La medida anunciada por el Departamento del Tesoro busca sancionar entidades para evitar que siga la colaboración que existe entre Cuba y Venezuela.

La nueva acción se suma a las medidas impuestas unilateral e ilegalmente por el Gobierno que preside Donald Trump en contra de ambas naciones.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos (EE.UU.) continúa su política agresiva contra Cuba, luego de añadir este martes a la empresa Corporación Panamericana S.A. a su lista de entidades sancionadas por su solidaridad con Venezuela.

La acción se suma a las medidas impuestas unilateral e ilegalmente por el Gobierno que preside Donald Trump en contra de ambas naciones, lo que perjudica el desarrollo de sus respectivos pueblos.

Según el comunicado publicado por la institución, la referida compañía es propiedad de Cubametales, otra empresa sancionada el pasado 3 de julio con el fin de evitar que la isla caribeña pueda importar petróleo desde Venezuela.

Además, la decisión pretende negar recursos al país suramericano, en el marco de su intento por lograr la salida del presidente constitucionalmente electo, Nicolás Maduro.

La nueva medida obliga que sean reportados ante la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) los bienes en manos de las referidas entidades, así como cualquiera que les pertenezca en más de un 50 por ciento y esté en EE.UU. o dirigida por estadounidenses.

Cuba repudia amenzas e injerencia de EE.UU.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, repudió este martes el nuevo intento del Gobierno estadounidense por amedrentarlos y aplicar su política injerencista contra la isla.

A través de su cuenta en Twitter, el mandatario reiteró que “es deplorable que instigue a sus diplomáticos a violar el derecho internacional y las propias leyes de EE.UU.”.

Miguel Díaz-Canel Bermúdez

 @DiazCanelB

No nos amedrentan las amenazas de los EEUU, son parte de la política injerencista contra . Es deplorable que instigue a sus diplomáticos a violar el Derecho Internacional y las propias leyes de  no renunciará a su soberanía e independencia. 

Ver imagen en Twitter Ver imagen en Twitter
1.365 personas están hablando de esto

Por su parte, el canciller Bruno Rodríguez denunció que el secretario de Estado, Mike Pompeo, se comunicara con la Embajada estadounidense en La Habana (capital cubana) para “intervenir en los asuntos internos de un país soberano que no lo permitirá.

Asimismo, reiteró que estas acciones son ilícitas por parte de la delegación diplomática de EE.UU. que está en Cuba, mismas que violan la Convención de Viena y tienen como objetivo atentar contra el orden constitucional de la nación caribeña.

Desde Telesur

Estados Unidos y la “asfixia energética” de Cuba

El cese del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, exigido por vigésimo octavo año consecutivo en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas reafirma la libertad de comercio y navegación ante un bloqueo anacrónico instaurado por Kennedy en 1962.  El bloqueo ha supuesto para la Isla unas pérdidas directas e indirectas estimadas en 110.000 millones según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y cerca del Billón, según el Gobierno cubano.

Donald Trump habría adoptado como leit motiv de su Presidencia eliminar todo vestigio del legado obamaniano. Así, tras el intento de finiquitar el Obamacare, el anuncio de revisión del Tratado NAFTA y la retirada de EEUU del Acuerdo de París contra el Cambio Climático, el siguiente paso será intentar deshacer los avances diplomáticos y comerciales alcanzados con Cuba bajo el mandato de Barack Obama.

Los cambios propuestos por la administración Trump tienen como intención aumentar las regulaciones y la supervisión para dificultar a las empresas estadounidenses rubricar acuerdos con Cuba, así como para que los estadounidenses continúen viajando al país. Son fruto de la extenuante presión de los destacados representantes cubano-americanos Marco Rubio y Mario Díaz-Balart, ambos republicanos.

La renovación automática por parte de EEUU por un año más del embargo comercial a la isla atentaría contra el vigente sistema financiero y político internacional. Podría suponer para Cuba pérdidas estimadas en cerca de 70.000 millones de dólares, abocando al régimen cubano a la asfixia económica. Es “perentorio” el final de un bloqueo que dura ya 57 años y que corre el riesgo de convertirse en endémico, con los perniciosos efectos colaterales que ello podría conllevar y que se verá agudizado con la actual ofensiva de EEUU para finiquitar a Petrocaribe.

La nueva estrategia de EEUU sería estrechar lazos comerciales y militares con los países de Petrocaribe ante el peligro de contagio mimético de los ideales revolucionarios chavistas, al depender en exclusiva de Petrocaribe para su abastecimiento energético.

Mike Pence anunció la implementación de nuevas medidas contra dos compañías que transportan el crudo venezolano hasta Cuba, así como contra los 34 buques que utiliza PDVSA. El objetivo confeso es provocar la “asfixia energética de Cuba” mediante la amputación del cordón umbilical que unen Venezuela y Cuba, pues en la actualidad tan sólo Cuba estaría recibiendo cerca de 30.000 barriles diarios del crudo venezolano que pagaría mediante servicios médicos y asesores de inteligencia.

¿Será Rusia el salvavidas de Cuba?

La retirada de EE.UU. del Tratado de Reducción de Armas de Medio y Corto Alcance (INF) firmado por Reagan y Gorbachov, implicará la implementación de la quinta fase del despliegue del escudo antimisiles en Europa (Euro DAM). En realidad, se trata de un escudo anti-misil global en el que los misiles interceptores emplazados en plataformas móviles pueden abatir blancos en un espacio. Siguiendo la dinámica de la Guerra Fría (acción-reacción), Putin ha empezado a mover las piezas para situarlas estratégicamente en el llamado “patio trasero” de EEUU.

Rusia estaría negociando instalar sus bases militares con Cuba, Venezuela y Nicaragua con el objetivo inequívoco de ampliar el radio militar ruso, según lo expuesto a la agencia de noticias rusa Sputnik por el Jefe del Comité de Defensa de la Cámara Alta del Parlamento Ruso, Victor Bóndarev: “el establecimiento de una base militar rusa en Cuba en un contexto de aumento de las agresiones de EEUU, respondería a los intereses de seguridad Nacional”.

La Cámara baja del Parlamento ruso instó a la Asamblea General de la ONU a reclamar a Estados Unidos que ponga fin al bloqueo económico de más de medio siglo contra Cuba. Moscú es actualmente el noveno socio comercial de la Habana con intercambios valorados en 224 millones de dólares en 2011 y como prólogo a su visita, la Duma rusa habría ratificado la condonación de la deuda de Cuba con la URSS estimada en 35.200 millones $ y el resto (3.520 millones $ será abonado por Cuba en diez años y reinvertido por Rusia en la economía cubana.

Dado que EE.UU. mantendrá intacto el anacrónico embargo sobre la Isla, es inevitable que surja en la Habana el desapego afectivo respecto a EEUU, vacío que será aprovechado por el hábil estratega geopolítico Putin para firmar un nuevo tratado de colaboración militar ruso-cubana (rememorando el Pacto Secreto firmado en 1960 en Moscú entre Raúl Castro y Jruschov) cuyo primer hito según anunció Putin, será “el despliegue en Cuba antes de abril del 2.019 de un complejo móvil para la recepción de datos de satélites rusos”, no siendo descartable la posterior instalación de una base de Radares en la abandonada base militar de Lourdes para escuchar cómodamente los susurros de Washington.

“El daño ya está hecho” en las relaciones entre Cuba y EEUU

¿Cuándo llegará el tiro de gracia a la saga construida en torno a La Habana y un supuesto síndrome? Quizá dentro de 37 años, según pronosticó en mayo el Departamento de Estado. El abuso de la imaginación y la calumnia deberían tener límites también para “el imperio más poderoso”. Demasiadas invasiones y “espléndidas guerritas” han tenido como preludio un arsenal de mentiras, pero el hecho es que la historia de los incidentes de salud reportados por diplomáticos estadounidenses en Cuba, sencillamente, no da para más.

“El daño ya está hecho, ya cumplió su objetivo y el tema sigue siendo un pretexto conveniente para justificar lo que de otra manera no tuvo, no tiene ni tendrá sustentoSobre una acusación falsa se montó una escalada de declaraciones y acciones que endurecen el bloqueo y redoblan la hostilidad contra nuestro país”, dice a Cubadebate Johana Tablada de la Torre, subdirectora general de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba.

En agosto de 2017, los titulares esparcían la noticia: diplomáticos de EE.UU. fueron blanco de “ataques acústicos” en Cuba. El Departamento de Estado alegó que al menos 22 personas se vieron afectadas por una pérdida auditiva inexplicable a partir del otoño de 2016. La reacción desmesurada no se hizo esperar.

El Gobierno de los EE.UU. expulsó a 15 diplomáticos cubanos de Washington y retiró a la mayoría de los suyos de La Habana. Luego, cerró el consulado en la Isla. ¿Qué evidencias condujeron a dar por cierta la acusación y tomar las medidas más leoninas? Ninguna, hasta hoy.

Tras la fabricación para la opinión pública de un arma sónica made in Cuba, vinieron la hipótesis de un virus, la teoría de las conmociones cerebrales, el trauma emocional, las microondas, el ataque de pánico, el miedo masivo y hasta los grillos. Insólito, en apenas 75 segundos, Google ofrece dos millones de referencias sobre esta historia contada con demasiada ficción.

“Es evidente que con un mínimo de información se ha armado una campaña que politizó los incidentes de salud con intenciones demostradas de utilizarlos en una forma negativa contra Cuba”, asegura el Doctor en Ciencias Mitchell Joseph Valdés-Sosa, director general del Centro de Neurociencias de Cuba.

El neurocientífico cubano asevera que las tres publicaciones científicas realizadas por expertos estadounidenses para explicar causas y efectos de los supuestos incidentes presentan serios problemas desde el punto de vista médico. “Con el tiempo se ha ido desinflando toda esta historia; cada vez hay un cuestionamiento más fuerte por la comunidad científica internacional”, apunta.

Mitchell Joseph Valdés-Sosa explica que tanto los investigadores de la Universidad de Pennsylvania, a quienes el Departamento de Estado encargó realizar las pruebas a sus diplomáticos, como los de la Universidad de Miami (UM), hicieron declaraciones a la prensa y presentaciones públicas en las que hablaron de distintas armas misteriosas, pero sin ninguna base científica. Inclusive, sus hallazgos se contradicen.

Muchas teorías… ¿y evidencias?

“No negamos que los diplomáticos estén enfermos, sino que lo están por diversas causas: por algunas enfermedades preexistentes, y otras que quizás adquirieron aquí. La mejor forma de tratar a esas personas es demostrar que no existe ese agente externo y que no fueron sometidos a ningún ataque con armas misteriosas. Parte de la cura es eliminar la duda en los sujetos y ayudarlos a encontrar la verdadera explicación de cuáles son los problemas que están presentando”, considera el neurocientífico cubano.

¿Enfermedades preexistentes?

En febrero de 2017 se publicó que los “ataques sónicos” ocasionaron pérdidas auditivas, certificadas a partir de las pruebas clínicas aplicadas, a tres diplomáticos de EE.UU. Tras examinar lo publicado hasta hoy, los estudios estadounidenses reconocen que dos de ellos ya tenían pérdidas auditivas preexistentes.

El problema, lejos de ser en masa, se convierte en un pequeño grupo de personas, no más de tres, de las cuales a dos ya se les había diagnosticado la pérdida antes de venir a Cuba. Este es un ejemplo del uso irresponsable de la información. La pérdida auditiva no es parte del cuadro.

Recientemente, el Dr. Robert Bartholomew, sociólogo americano residente en Nueva Zelanda, y el neurólogo Robert W. Baloh, de Los Ángeles, publicaron un nuevo informe científico donde demuestran que las teorías sobre armas sónicas, microondas, ataques o intención de dañar a los diplomáticos estadounidenses carecen completamente de sustento.

En la revista británica Journal of the Royal Society of Medicine, los investigadores afirman que “la evidencia política y científica de la perpetración de un ataque contra el personal de la embajada de Estados Unidos en Cuba no es concluyente”.

Los autores cuestionan que los estudios anteriores sobre el “síndrome de La Habana” tenían “fallas críticas de diseño”.

“Lo más importante es la ausencia de evidencia de que el personal haya estado expuesto a una fuente de energía o toxina”, señalan.

La investigación –citada por Dominio Cuba– añade que “nada prueba adecuadamente las hipótesis que proponen (otras investigaciones), al tiempo que se promueven explicaciones exóticas que no están respaldadas por los hechos. Nuestras conclusiones se basan en la ciencia prosaica y conocida… No hay necesidad de recurrir a explicaciones exóticas. Las afirmaciones de que los pacientes sufrían daños cerebrales y auditivos no están respaldadas por los datos”.

“¿Qué es más probable, que los diplomáticos fueran el blanco de una nueva arma misteriosa, de la que no hay evidencia concreta, o que sufrieran síntomas psicógenos inducidos por el estrés?”, se preguntan los científicos. Sus conclusiones apuntan a este último escenario.

Acuso y reservo “las pruebas”

La primera notificación de los alegados sucesos acústicos llegó el 17 de febrero de 2017; de inmediato, las autoridades cubanas asumieron con suma seriedad las informaciones trasladadas por los estadounidenses.

Por entonces, se creó el comité de expertos cubanos para estudiar los hechos, que dos años y nueve meses después no ha podido acceder a la información necesaria para encontrar una respuesta a los célebres y mediáticos incidentes.

En su oficina del Centro de Neurociencias de Cuba, Mitchell Joseph Valdés-Sosa reflexiona: “Si los supuestos hechos ocurrieron en La Habana, la participación de Cuba era decisiva”. Pero, evidentemente, otras intenciones complicaron la colaboración.

“No es lógico que hayan acudido a la prensa para divulgar teorías que no están confrontadas con la realidad. Lo que vimos en los medios es el resultado de una campaña bien estructurada, con el propósito manifiesto de divulgar y replicar elementos negativos sobre Cuba, un intencionado esfuerzo de manipulación política”, refiere el científico cubano.

La única base para llegar a conclusiones es observar los hechos, discutir y confrontar los hallazgos científicos, explica Valdés-Sosa. “El Gobierno de los EE.UU. no ha colaborado con Cuba, no ha compartido información. Ni siquiera porque el Gobierno cubano permitió que el FBI viniera a investigar los incidentes a La Habana”.

El lunes 9 de enero de 2018, la agencia Associated Press (AP) reportó que el FBI no había encontrado “prueba alguna” de los supuestos ataques sónicos contra el personal diplomático estadounidense en Cuba, tras meses de investigaciones y cuatro viajes a La Habana.

Salvo esas visitas del Buró Federal de Investigaciones, Cuba no ha recibido otro interés por parte del Gobierno de Estados Unidos para una colaboración bilateral.

En septiembre de 2018, cuando el comité de expertos cubanos visitó el Departamento de Estado para intercambiar sobre el tema, los científicos cubanos nunca pudieron entrevistarse con los diplomáticos afectados ni con los investigadores contratados para estudiar los síntomas de salud.

Incluso, durante el encuentro, “los médicos del Departamento de Estado afirmaron claramente que ellos nunca utilizaron la teoría de los ataques para explicar las causas de los síntomas reportados”, asegura Johana Tablada, quien presidió la delegación cubana en ese contacto y cuya contraparte estadounidense fue Kenneth Merten, secretario asistente principal para el Hemisferio Occidental.

En aquella ocasión, las autoridades estadounidenses aseguraron que casi todas las personas investigadas habían retornado normalmente a su vida laboral. Supuestamente, el tema está ahora bajo una investigación médica conjunta que coordina el Departamento de Estado, a la cual la parte cubana tiene el acceso denegado.

La necesidad de respetar la privacidad de los datos de las personas no puede ser una justificación para no compartir información con el Grupo de Expertos cubanos, “porque la divulgación mayor de los incidentes de salud no ha dependido de la gestión de Cuba, sino por el propio Gobierno de los EE.UU. y por los médicos que ellos contrataron”, aclara Mitchell Joseph Valdés-Sosa.

“Sentarse a discutir y poner los datos científicos sobre la mesa, incluso sin tener que identificar a las personas, hubiera ayudado a resolver el problema”, comenta Valdés-Sosa. Destaca, además, que así lo hizo el Gobierno canadiense, y recuerda la investigación realizada por los expertos canadienses de la Universidad de Dalhousie, cuya hipótesis Cuba tampoco descarta.

“Encontraron personas que tienen evidencias de algún tipo de alteración en el sistema nervioso, en el cerebro, consecuencia del uso excesivo de insecticidas, partiendo de la base de que no solo Cuba estaba haciendo una campaña agresiva contra el mosquito, sino que la embajada de Canadá también hizo fumigaciones adicionales dentro de las residencias de su personal”, refiere.

Esa hipótesis no la vamos a desechar –insiste–, porque Cuba siempre ha tenido una posición abierta a colaborar. Estamos en la obligación de hacerlo; la actitud científica es obedecer a los hechos.

El director del Centro de Neurociencias informa que está a punto de comenzar el estudio que se le realizará a cubanos expuestos o no a insecticidas, para verificar la contrastación de esta conjetura científica.

La postura del Gobierno de Canadá, con una decena de diplomáticos que también reportaron problemas de salud, fue completamente distinta, comenta el Doctor en Ciencias. “En primer lugar, no divulgaron prematuramente los resultados de las investigaciones que encargaron realizar. Además, antes de su publicación organizaron una reunión técnica entre los científicos que mandataron para estudiar a su personal y el equipo de expertos cubanos”.

“Todas las teorías de EE.UU. dan un cuadro de extrema debilidad científica y confirman que existía el deseo, costara lo que costara, de demostrar que hubo una enfermedad común a todos los diplomáticos que reportaron problemas de salud. El propio Gobierno refrendaba que habían sido atacados”, comenta el eminente neurocientífico cubano.

Amplificar la calumnia, consecuencias a terceros

El pasado jueves 7 de noviembre, el diario The Guardian reveló las dificultades del Gobierno británico para comprender los supuestos “ataques sónicos” contra diplomáticos estadounidenses, a partir de un análisis de varios correos electrónicos y cables diplomáticos sensibles intercambiados entre el personal acreditado en la embajada británica en La Habana y el Ministerio de Relaciones Exteriores en Londres.

The Guardian describe que reinaba tal sensación de desconcierto que los británicos no comprendían qué estaba pasando y comenzaron a investigar compulsados por la embajada estadounidense.

La prensa norteamericana reseñó entonces que la misión de EE.UU. reunió a diplomáticos de otros países en su sede para alertarlos sobre la existencia de un “ataque”. El clima fue creado para que los síntomas se amplificaran, reflexiona Mitchell Joseph Valdés-Sosa.

La embajada del Reino Unido investigó y trató “desesperadamente” de encontrar sentido a lo que estaba ocurriendo. Sus funcionarios analizaron “detenidamente” los informes de prensa, las declaraciones oficiales y otras comunicaciones para esclarecer la situación. No encontraron evidencias ni pudieron dar crédito de que alguien lo hubiera hecho.

“Tanto la embajada de EE.UU. como la cubana estarán ahora castradas, apenas dos años después de reabrirse”, decía un fichero confidencial.

Cubadebate analizó más de 200 artículos sobre el tema de los supuestos “ataques sónicos”, publicados entre agosto de 2017 y noviembre de 2019 en medios estadounidenses en inglés, y estas fueron las palabras claves más usadas:

Palabras claves más usadas en los titulares de medios estadounidenses que abordaron los incidentes de salud entre agosto de 2017 y noviembre de 2019.

Palabras claves más usadas en las descripciones de los 200 artículos publicados en medios estadounidenses que abordaron los incidentes de salud entre agosto de 2017 y noviembre de 2019.

Objetivos cumplidos

En la historia de las relaciones Cuba-EE.UU., los guiones bien montados para justificar la escena de la confrontación y convencer a la opinión pública estadounidense aburren. El pretexto más conocido por los escolares de la Isla: la explosión del Maine. El más reciente: el “síndrome de La Habana”. ¿Cuál es el mejor escenario para que una mentira repetida mil veces se convierta en “verdad”? El mediático. En pleno siglo XXI, el sueño de Goebbels otra vez se hizo realidad.

Casualmente, tres semanas después de que se eligiera a Donald Trump como presidente de EE.UU., el Departamento de Estado informó que los primeros casos habían sido notificados en noviembre de 2016.

El respaldo de la comunidad internacional y la emigración al restablecimiento y avance de las relaciones con Cuba era tan alto que el nuevo Gobierno de EE.UU. no podía imponer, a sangre fría, ante la opinión pública estadounidense y mundial, la agenda de medidas de retroceso y brutal hostilidad que la Fundación Inspire America presentó a Donald Trump como proyecto de programa político a inicios de su mandato.

La diplomática Johana Tablada confirma que “el propósito ha sido la creación de focos de tensión que contribuyan a avanzar hacia un patrón de confrontación, tratando todo el tiempo de responsabilizar a Cuba por las medidas que adopta Estados Unidos”.

“Si uno examina todo lo que se ha publicado, no hay nada que sostenga la existencia de ‘armas misteriosas’ basadas en las leyes de la física hasta hoy conocidas. No es posible. Así lo han reconocido científicos de todo el mundo”, confirma por su parte Valdés-Sosa.

El pretexto no solo ha afectado las relaciones diplomáticas. En la práctica, se han interrumpido casi todo el intercambio y la cooperación bilateral que se establecieron o avanzaron en disímiles sectores durante el Gobierno de Barack Obama, y que beneficiaban el interés nacional de ambos países.

Habría sido difícil imponer, incluso, la aplicación del Título III de la Ley Helms-Burton sin antes crear toda la atmósfera de desconfianza, rencor y suspicacia en torno a ataques que jamás ocurrieron.

No pocas publicaciones estadounidenses apuntan a una conspiración que tiene como protagonistas al senador Marco Rubio –fuente principal y original de la desinformación a los medios de prensa– y al actual secretario de Estado, Mike Pompeo, entonces director de la CIA. Ambos han sacado muy buen provecho de esta calumnia, pues ya sabemos que para ellos en política todo vale.

Escalada de agresiones de EE.UU. tras sembrar el pretexto

  • Reducción abrupta del personal diplomático de ambas misiones.
  • Suspensión de reuniones bilaterales sobre diversos temas en La Habana y luego en Washington .
  • Anuncio engañoso en la página de alertas de viajes a los estadounidenses para limitar los viajes a Cuba.
  • Cierre del consulado estadounidense en La Habana.
  • La limitación inhumana y absurda a los viajes desde Cuba a los Estados Unidos que tanto ha costado a las familias cubanas.
  • Interrupción violenta de los viajes de intercambio en todas las áreas.
  • Amplificación de mensajes contra la seguridad en la Isla. Propagación de las calumnias y las medidas no solo en Estado Unidos, sino en terceros países.

El 16 de octubre de 2017, durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, el presidente Donald Trump envió el mensaje que tenía que trasmitir: “Creo que Cuba es responsable, realmente lo creo”.

Cuatro días después, el entonces secretario de Estado, Rex Tillerson, dijo que no tenían evidencias para culpar al Gobierno cubano y que la salida de la mayoría del personal diplomático de EE.UU. de La Habana fue “una medida preventiva para proteger a los estadounidenses de futuros ataques”. ¿Incongruencias en política exterior estadounidense o “crónica de una muerte anunciada”?

Aunque “el tema ha perdido mucha credibilidad, en parte gracias a la actitud profesional de la comunidad científica estadounidense, que ha sido muy crítica con estos disparates” -reconoce Johana Tablada-, el Gobierno de los Estados Unidos puede hacer y decir absolutamente cualquier cosa sin hacer coincidir la retórica y la realidad.

La saga de los supuestos “ataques sónicos” parece sacada del universo de The Walt Disney Company. En una de las aventuras de Winnie the Pooh, el osito y Piglet van a buscar un Woozle, un gamusino. Siguen sus huellas y descubren que cada vez aparecen más pisadas. Finalmente, Pooh y Piglet descubren que han estado siguiendo sus propias pistas todo el tiempo. ¿Les suena el “efecto Woozle”? No sería la primera vez que el “buen vecino” usa la “diplomacia de los muñequitos”.

El “efecto Woozle” ocurre cuando una afirmación no avalada por la ciencia, una mentira que con toda intención se reitera disímiles veces, induce a individuos, expertos o a la opinión pública internacional a pensar que hay evidencia real y a creer en su irrefutable existencia.

Por Cubadebate

Nueva campaña de calumnias de EE. UU. contra Cuba

Desde hace varias semanas, el Gobierno de Estados Unidos viene dirigiendo desde Washington una nueva campaña de calumnias y descrédito contra Cuba como parte de su política de creciente hostilidad contra nuestro país. La impulsa frente al fracaso político de intentar rendir a los cubanos con el fortalecimiento del bloqueo económico y las medidas para privarnos de combustible, y ante la demostrada capacidad de resistencia de nuestro pueblo, que celebra con optimismo el 500 aniversario de la capital.

Utiliza como pretexto la detención del contrarrevolucionario José Daniel Ferrer, agente asalariado al servicio de Estados Unidos, con una larga trayectoria de acciones de provocación contra el orden público y contra la legalidad.

La Embajada de los Estados Unidos en Cuba ha sido el vehículo fundamental de atención, orientación y financiamiento de la conducta de José Daniel Ferrer, en clara manifestación de intromisión en los asuntos internos de Cuba y de abierta instigación a la violencia, a la perturbación del orden y al desacato de las fuerzas del orden por parte de este ciudadano. La jefa de la misión diplomática conduce personalmente este desempeño.

Es conocido que, lejos de dedicarse a la promoción de los vínculos bilaterales, a velar por los intereses del pueblo estadounidense y de su Gobierno, y al impulso de las relaciones pacíficas entre los Estados, la Misión Diplomática de ese país en Cuba y particularmente su Encargada de Negocios se han concentrado en los últimos meses en el fallido propósito de reclutar mercenarios, de promover la división y la confusión en nuestro pueblo, de identificar las áreas de la economía contra las cuales dirigir las medidas coercitivas, y en tratar de calumniar y desacreditar la gestión del Gobierno cubano y a la Revolución.

Como suele ser la práctica, la mentira en la boca de los funcionarios del Gobierno estadounidense es ingrediente fundamental de la campaña.

José Daniel Ferrer fue detenido por la policía el pasado 1ro. de octubre en respuesta a la denuncia presentada por un ciudadano cubano, quien acusa a Ferrer y a otros tres individuos de haberlo secuestrado durante toda una noche y propinado una severa golpiza que lo dejó en condiciones de ingreso hospitalario.

Ferrer se encuentra pendiente de juicio. Ha recibido visita de su esposa y de sus hijos, como corresponde según las normas para su situación legal. Todas las referencias a su desaparición física, al supuesto maltrato físico, a la tortura o a que recibe insuficientes alimentos son puras mentiras deliberadamente concebidas y orientadas por el Gobierno de Estados Unidos y su Embajada en La Habana. Ha contado con la debida atención médica, realiza ejercicios físicos regulares y, ante solicitud realizada, se le facilita asistencia religiosa.

Debe conocerse que antes de su actividad al servicio del Gobierno de Estados Unidos, José Daniel Ferrer tenía una trayectoria delincuencial y de conducta violenta totalmente ausente de motivaciones políticas. Tiene antecedentes registrados que datan de 1993. Estos incluyen agresiones con violencia física a otros ciudadanos, incluyendo mujeres, y desorden público, comportamiento que se incrementó en años recientes.

Sobre todo esto existen pruebas suficientes.

No es nuevo que el Gobierno de Estados Unidos utilice a personas de estas características para su actividad política subversiva contra Cuba y para campañas de descrédito con el apoyo inescrupuloso de los grandes medios de difusión.

Del Editorial Granma

Cuba denuncia detención arbitraria de la Jefa de la Brigada Médica en Bolivia (+ Video)

Eugenio Martínez Enríquez, Director General para América Latina y el Caribe del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba. Foto: Oscar Figueredo Reinaldo/Cubadebate.

Eugenio Martínez Enríquez, director general para América Latina y el Caribe del Ministerio de Relaciones Exteriores, denunció este viernes la detención arbitraria de la jefa de la Brigada Médica de Cuba en Bolivia, Yoandra Muro Valle, así como la del logístico Jacinto Alfonso Pérez.

En conferencia de prensa, el diplomático llamó a las autoridades bolivianas a preservar la vida de los colaboradores cubanos en esa nación.

“Se ha producido y hemos observado con consternación un enfoque manipulador, resaltan la idea de que colaboradores cubanos alientan las protestas que se están produciendo en Bolivia. Queremos denunciar que ha sido detenida la jefa de la brigada médica en Bolivia, Yoandra Muro Valle junto con el logístico Jacinto Alfonso Pérez”, señaló.

El diplomático explicó que policías de la Interpol Bolivia acudieron a la vivienda de la jefa de la Brigada Médica y sin motivo legal la detuvieron inmediatamente. “Curiosamente hay estacionado en las inmediaciones de la vivienda un auto de la embajada de los Estados Unidos”.

Bruno Rodríguez P

@BrunoRguezP

Vehículo de la Embajada de placa 28-CD-17 participa en operativo de policía de detuvo médicos cubanos en Ave Enrique Herzog, Achumany, Zona Sur, La Paz. Embajada de EEUU participa en instigación a la violencia contra médicos cubanos.

Ver imagen en Twitter
2.152 personas están hablando de esto

Informó que autoridades actuantes en el Estado Plurinacional de Bolivia aún no han dado respuesta sobre esta situación. No cesa el accionar de la embajada cubana para esclarecer estos hechos, aseguró.

Martínez Enríquez recordó que estos incidentes han estado sucediendo en las últimas horas. Relató que, en Santa Cruz, “un coronel frente a las cámaras de la televisión acudió al hogar de uno de nuestros colaboradores para responder a la supuesta denuncia de unos vecinos por la tenencias de armas”.

Bruno Rodríguez P

@BrunoRguezP

Denuncio enérgicamente detención injustificada por policía de Dra Yoandra Muro Valle, coordinadora Brigada Médica y otros colaboradores en Ave. E Herzog, Achumany, La Paz. Reclamo liberación inmediata. Permanece en el lugar auto de Embajada de placa 28-CD-17

2.516 personas están hablando de esto

Manifestó que todas estas acciones ocurrieron sin orden judicial alguna, incluso, requisaron las pertenencias de los colaboradores. “No encontraron nada y así tuvieron que reconocerlo frente a la televisión que grababa este espectáculo contra los colaboradores cubanos”.

El Ministerio de Relaciones Exteriores rechaza las falsas acusaciones contra los colaboradores cubanos y llama a las autoridades bolivianas a custodiar y proteger su integridad físca del personal médico en correspondencia con los acuerdos de cooperación vigentes.

“Debe cesar la campaña anticubana de odio y la intigación a la violencia”, enfatizó.

En la mañana de hoy, el Minrex denunció además que el 13 de noviembre cuatro miembros de la Brigada Médica en El Alto fueron detenidos por la policía cuando se trasladaban hacia su local de residencia con el dinero extraído de un banco para pagar servicios básicos y alquileres de los 107 miembros de la Brigada Médica en esa región.

En las circunstancias descritas, el gobierno cubano decidió el retorno inmediato de los colaboradores cubanos a la Patria.

En video, la denuncia de Cuba

Cuba demanda que cese la instigación a la violencia contra los colaboradores de la salud en Bolivia

En las últimas horas distintas autoridades actuantes en el Estado Plurinacional de Bolivia han presentado la idea de que colaboradores cubanos alientan las protestas que se están produciendo en Bolivia, a lo que se une un enfoque similar en redes sociales, a través de cuentas de dudosa procedencia y perfiles falsos que incitan a la violencia contra el personal de la salud.

En ese contexto, el 13 de noviembre cuatro miembros de la Brigada Médica en El Alto fueron detenidos por la policía cuando se trasladaban hacia su local de residencia con el dinero extraído de un banco para pagar servicios básicos y alquileres de los 107 miembros de la Brigada Médica en esa región.

La detención se produjo bajo la calumniosa presunción de que el dinero se dedicaba a financiar protestas. Los representantes de la policía y del Ministerio Público, visitaron las sedes de la Brigada Médica en El Alto y La Paz y corroboraron, a partir de documentos, nóminas y datos bancarios, que la cifra de dinero coincidía con la cantidad extraída regularmente todos los meses.

Los cuatros colaboradores detenidos son:

• Amparo Lourdes García Buchaca, Licenciada en Electromedicina. En Cuba se desempeñaba en el Centro Provincial de Electromedicina de la provincia de Cienfuegos antes de iniciar la misión en Bolivia en marzo de este año.

• Idalberto Delgado Baró, Licenciado en Economía del Municipio Especial de la Isla de la Juventud, quien trabajaba en el Centro Municipal de Electromedicina de la Isla de la Juventud al incorporarse a la misión en Bolivia el pasado mes de marzo.

• Ramón Emilio Álvarez Cepero, Especialista en Terapia Intensiva y en Endocrinología que se desempeñaba en Cuba en el Hospital General Gustavo Aldereguía de la Provincia de Cienfuegos hasta comenzar su misión en Bolivia en julio de 2017.

• Alexander Torres Enríquez, especialista en Medicina General Integral quien laboraba en Cuba en el Policlínico Carlos Verdugo de la provincia de Matanzas cuando partió a cumplir misión el 3 de febrero de 2019.

Se ha mantenido el contacto permanente con estos cooperantes cubanos, a través de la Embajada de Cuba en la Paz y la Jefatura de la Brigada Médica.

Los cuatro colaboradores cubanos tienen una reconocida trayectoria acorde con su perfil ocupacional y como los restantes que prestan misión en Bolivia, se han atenido estricta y rigurosamente a la labor humanitaria y de cooperación motivos por los que viajaron a ese país con arreglo a acuerdos intergubernamentales.

El Ministerio de Relaciones Exteriores rechaza las falsas acusaciones de que estos compañeros alientan o financian protestas que se basan en mentiras deliberadas sin fundamento alguno.

En las circunstancias descritas, se ha decidido el retorno inmediato a la Patria de los colaboradores cubanos.

El Ministerio de Relaciones Exteriores demanda que los cooperantes detenidos sean liberados de inmediato y que las autoridades bolivianas garanticen la integridad física de cada uno de los colaboradores cubanos de acuerdo con las responsabilidades adquiridas por el Estado boliviano con la seguridad y protección de los colaboradores en correspondencia con los convenios intergubernamentales firmados.

El Ministerio de Relaciones Exteriores llama a las autoridades de Bolivia a detener la exacerbación de irresponsables expresiones anticubanas y de odio, difamaciones e instigaciones a la violencia contra los cooperantes cubanos, quienes han brindado su aporte solidario a la salud de ese hermano pueblo boliviano. Los millones de bolivianos que han recibido la altruista atención de los cientos de médicos cubanos, conocen perfectamente que las mentiras no podrán ocultar la meritoria contribución y noble propósito de nuestros profesionales de la salud.