Díaz-Canel: Pese a compleja situación, Cuba registra meritorios resultados económicos

Miguel Díaz-Canel, presidente de la República de Cuba, calificó como meritorios los resultados de la economía cubana en 2019, impactados por las sanciones y medidas coercitivas impuestas por la administración estadounidense.

“Los crecimientos en medio de esta situación son más meritorios”, subrayó el mandatario al intervenir en la Comisión de Asuntos Económicos de la Asamblea Nacional del Poder Popular, reunida en el Palacio de Convenciones como antesala al IV Periodo Ordinario de Sesiones en su IX Legislatura.

En presencia de Estaban Lazo Hernández, titular del Parlamento, Díaz-Canel reafirmó que “aunque hay un grupo de indicadores en el cumplimiento del plan que se afectaron, resistimos”. “No lograron su propósito”, insistió.

Por eso, “cuando se ha vivido un año tan tenso, en el cual pese a las amenazas y limitaciones se han derrotado los planes del imperio, crece la confianza, el optimismo, la seguridad, la decisión y el compromiso”, elogió.

Díaz-Canel se refirió a la compleja situación internacional, impactada por la postura de un gobierno (estadounidense) que actúa con irrespeto y que ha elevado su conducta agresiva hacia todas las regiones del mundo.

Para nuestra área, ese gobierno ha reafirmado oficialmente la vigencia de la Doctrina Monroe, argumentó el Presidente, quien recordó la aplicación de medidas coercitivas contra la economía cubana, entre ellas la puesta en vigor del capítulo III de la Ley Helms-Burton.

No obstante, el imperialismo ha fracasado en la mayoría de sus propósitos, como en la pretensión de derrocar la revolución bolivariana, donde se empantanó por la heroica resistencia cívico-militar, puntualizó.

Ante esos desaciertos, la administración estadounidense acude a pretextos, uno de ellos es culpar a Cuba. “Lo que no terminan de reconocer el imperialismo ni sus lacayos, es que los pueblos se cansaron. El neoliberalismo fracasó”.

En medio de ese escenario de groseras mentiras, la Isla ha mantenido su posición histórica de no rendirse, ni de asumir nada que le quieran imponer.

“Ante cualquier amenaza, hemos resistido, luchado y encontrado soluciones emancipadoras. La unidad se plantea fundamental”, dijo el presidente de la República.

Recordó que cuando el Gobierno de EE.UU. recrudeció el bloqueo y la persecución financiera, e intentó avanzar en el propósito de cortar cualquier gota de combustible que llegara al país, el Consejo de Ministros explicó cuáles serían las medidas, y “hay que reconocer la respuesta del pueblo”, resaltó.

“Gracias a esa respuesta, hoy estamos aquí, discutiendo limitaciones, pero también expectativas, esperanzas, propuestas y proyectos en los cuales se avanza”.

Hizo alusión a las restricciones de combustible experimentadas en septiembre y octubre, período en el que el país dispuso de menos del 50% de lo planificado, aunque se garantizó la totalidad para la generación eléctrica. “Para que no hubiera apagones la economía funcionó con menos del 30%”.

De acuerdo con Díaz-Canel, tal situación provocó que disminuyeran los ritmos de cumplimiento de determinadas actividades y se paralizaran inversiones de algunos programas. No obstante, contrario a las recetas neoliberales, en Cuba no se aumentaron los precios de los productos, ni se hicieron recortes presupuestarios con el cierre de escuelas y hospitales.

Se refirió a conceptos de trabajo que requieren revitalizarse en este escenario, como el fortalecimiento de la labor ideológica en todas las instancias. “Cuando la gente sabe el origen de las cosas comprenden cuáles son las respuestas y cuál debe ser su participación”.

Otro tema vital tiene que ver con el papel de los cuadros. “No es cumplir tareas: es dirigir, pensar, analizar, proponer, implementar, controlar, retroalimentar y ajustar. Los cuadros comprometidos dirigen, convocan, buscan alternativas”.

A la par se plantea imprescindible mantener las medidas de ahorro.

El presidente de la República resumió los principales resultados del período:

  • Puesta en marcha de la política de la vivienda

En el primer año de aplicación de esta medida se obtuvo un sobrecumplimiento del plan. Se avanzó en los subsidios, así como casi todas las provincias eliminaron las afectaciones parciales y totales de techos provocadas por el paso de ciclones en años anteriores. Además, se amplió la base de producción de materiales de la construcción.

  • Turismo

Si bien no vamos a llegar al nivel de ingresos previstos por el turismo, resulta meritorio que en medio de las presiones del Gobierno de EE.UU, el país se mantenga como un destino seguro y visitado por más de cuatro millones de turistas.

  • Avanzamos en la generación de empleo y se incrementó el salario en el sector presupuestado.
  • Se abre espacio a la conciencia exportadora, con la incorporación de nuevos rubros y la consolidación de polos como el de Ciego de Ávila.
  • Mejor situación en el sector del transporte ferroviario y de carga.
  • La inversión extranjera exhibe un grupo de resultados, en particular en la Zona Especial de Desarrollo Mariel.
  • En el mes de noviembre, casi todas las afectaciones provocadas por el paso del tornado en La Habana se habían recuperado.
  • Avanzó la informatización de la sociedad.
  • Continúa los programas vinculados a la Tarea Vida y la reanimación de las ciudades y poblados.
  • Se celebró el aniversario 500 de La Habana.

En otro momento de su intervención, habló que para 2020 será esencial proponer e implementar todo lo que permita dinamizar y quitarle trabas a la economía. Mencionó la necesidad de perfeccionar el sistema empresarial y de ir creando las condiciones para poner en práctica temas pendientes recogidas en la nueva Constitución y los Lineamientos.

Recordó las 28 medidas aprobadas para el fortalecimiento de la empresa estatal socialista, así como los beneficios a los exportadores.

También se plantea inaplazable que el sistema de Comercio Interior del país sea más robusto, que satisfaga mejor las demandas y funcione mejor, en tanto, los trabajadores se sientan más comprometidos.

Otra tarea, según Díaz-Canel, es seguir avanzando en la creación de las condiciones para la unificación monetaria y cambiaria, así como potenciar el tratamiento a la deuda y su gestión.

Para el próximo año, dijo, la mejor manera de defender el Plan es la discusión en los colectivos laborales, el mejor escenario para identificar y aprovechar las potencialidades existentes.

“Tenemos que convertir la discusión del Plan en un debate social, popular y sistemático, para defender una economía participativa y solidaria”.

“Lo que está planteado es una lucha de contrarios: por un lado está la potencia —la más grande y prepotente del mundo—, que se ensaña, amenaza, sanciona y bloquea; y de otra parte, hay una pequeña isla solidaria, humanista, que lucha y se emancipa. Ahí está la victoria”, concluyó.

Por Radio SanctiSpíritus

Congresista estadounidense a favor de un acercamiento con Cuba

La congresista demócrata Barbara Lee se pronunció nuevamente este martes a favor del acercamiento entre Estados Unidos y Cuba, al recordar que hace cinco años ambos países anunciaron el inicio de un proceso de normalización de relaciones.

A través Twitter, Lee lamentó que el sucesor de Obama revirtiera el progreso alcanzado en los nexos entre las dos naciones, con lo cual, consideró, perjudica a los pueblos cubano y estadounidense.

La congresista compartió en la propia red social un enlace a un artículo publicado este martes que refiere, entre otras cosas, el interés de Trump por ahogar a Cuba para asegurar el voto de los conservadores cubanoamericanos en Florida para 2020.

El texto también criticó la activación del Título Tres de la Ley Helms-Burton así como los ataques y mentiras de Washington para desacreditar las misiones médicas cubanas en el exterior.

En Radio Reloj

El verdadero interés de Estados Unidos y las grandes transnacionales en América Latina y el Caribe (parte I)

 

Nuestra América padece otra vez la arremetida del imperialismo estadounidense y de las oligarquías. Acontece en la región una triste realidad de peligrosa convulsión e inestabilidad política y social, promovida desde Washington. Las fuerzas más reaccionarias del hemisferio aplican contra los gobiernos soberanos un guion de golpes de Estado, fórmulas de guerra no convencional, represión policial brutal, militarización, medidas coercitivas unilaterales, procesos judiciales amañados contra líderes progresistas, y proclaman la vigencia de la Doctrina Monroe y el Macartismo.

¿Cuál es el verdadero interés de EE.UU. y los monopolios en la región? ¿La supuesta libertad, la democracia, los derechos humanos? No. Es preservar la dominación imperialista sobre los recursos naturales.

La riqueza nuestroamericana,  ¿también su «maldición»?

Desde que los imperios europeos encontraron en América importantes recursos, saquearon y colonizaron nuestras tierras, la historia de los países de la región ha sido la del despojo de sus riquezas naturales, página similar a la de otras zonas geográficas del planeta. En nuestro caso, primero lo hicieron España, Francia, Portugal e Inglaterra en la etapa colonial; más tarde, Estados Unidos y las grandes transnacionales. Conquistada la independencia, continuó la dominación económica imperialista hasta nuestros días en la mayoría de las naciones del hemisferio.

«Como los primeros conquistadores españoles, que cambiaban a los indios espejos y baratijas por oro y plata, así comercia Estados Unidos con América Latina.  Conservar ese torrente de riqueza, apoderarse cada vez más de los recursos de América y explotar a sus pueblos sufridos: he ahí lo que se ocultaba tras los pactos militares, las misiones castrenses y los cabildeos diplomáticos de Washington», advertía el líder histórico de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz en la Segunda Declaración de La Habana, el 4 de febrero de 1962.

Los gobiernos progresistas al nacionalizar o recuperar para los pueblos gran parte de sus recursos naturales afectaron los intereses monopólicos. Estos últimos emporios económicos se reparten el mundo como un pastel y no aceptaron renunciar a la «jugosa tajada» de América Latina y el Caribe.

Baste señalar que varios países de la región poseen una proporción importante de las reservas minerales del planeta: el 68 % de las reservas mundiales de litio (Chile, Argentina y Bolivia), el 49 % de las reservas de plata (Perú, Chile, Bolivia y México), el 44 % de las reservas de cobre (Chile, Perú y, en menor grado, México), el 33 % de las reservas de estaño (Perú, Brasil y Bolivia), el 26 % de las reservas de bauxita (Brasil, Guyana, Surinam, Venezuela y Jamaica), el 23 % de las reservas de níquel (Brasil, Colombia, Venezuela, Cuba y República Dominicana), y el 22 % de las reservas de hierro (Brasil, Venezuela y México), entre otros, recoge el informe Recursos naturales: situación y tendencias para una agenda de desarrollo regional en América Latina y el Caribe, una contribución de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

De ahí la relevancia estratégica de esta parte del mundo para los intereses estadounidenses. Por cierto, también la zona más cercana a sus fronteras nacionales, y por consiguiente cualquier intervención directa o indirecta, bajo cualquier pretexto, sería más barata en comparación con otra llevada a cabo en África o Asia, aunque tampoco renuncien a estas últimas. Una mirada retrospectiva a la historia regional demuestra la claridad meridiana de aquella frase de El Libertador Simón Bolívar: «Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad».

Tras el telón… el interés de Washington por Venezuela y Brasil

El término petro-agresión alude a la tendencia de los estados ricos en petróleo de ser el blanco de agresiones foráneas, con excusas de cualquier tipo. Las guerras recientes en el Oriente Medio (Afganistán, Irak, Libia y Siria) impulsadas por Estados Unidos y sus aliados tienen este carácter.

De acuerdo con datos de la corporación venezolana Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), la Faja Petrolífera del Orinoco Hugo Chávez Frías es el reservorio más grande del mundo. El 31 de diciembre de 2010, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) oficializó el trabajo de certificación de las reservas petroleras realizado por el Ministerio de Petróleo y Minería. De esta manera, la OPEP «reveló la verdadera situación de las reservas petroleras que existen en la Faja Petrolífera del Orinoco Hugo Chávez Frías, con la certificación de 270 976 millones de barriles (MMBlS) de crudos pesados y extrapesados (…). Con esta certificación, además de la reserva igualmente certificada de 28 977 mmbls de crudos livianos y medianos, la República Bolivariana de Venezuela totaliza 299 953 mmbls, hecho que coloca al país con la mayor reserva de crudos en el planeta», señala la Colección Cuadernos de Soberanía Petrolera de PDVSA.

Según la publicación, Venezuela cuenta con el 25 % de las reservas de la OPEP y el 20 % de las que corresponden a escala mundial, posee el petróleo necesario para impulsar su desarrollo durante los próximos 300 años, a una tasa de recuperación del 20 %.

Por otra parte, en 2007 la empresa Petróleo Brasileiro s. a. (Petrobras) anunció el descubrimiento de sustanciales recursos de petróleo y gas natural en reservorios ubicados bajo una capa impermeable de sal en el litoral del país, depositados hace 150 millones de años. Los descubrimientos en el Presal de Brasil se encuentran entre los más importantes a nivel mundial en la última década. Esta zona está formada por grandes acumulaciones de aceite ligero de excelente calidad y alto valor comercial, de acuerdo con informaciones de Petrobras.

El Ministerio brasileño de Minas y Energía destaca que el Presal es actualmente una de las fuentes de petróleo y gas más importantes del planeta, y que alrededor del 70 % de esas reservas nacionales se hallan en las zonas presalinas.

El Triángulo del Litio se encuentra en Sudamérica

¿Quién duda que el reciente golpe de Estado en Bolivia fue promovido por Estados Unidos, motivado por intereses económicos y políticos? La nacionalización de los hidrocarburos y de las empresas estratégicas protagonizada por el presidente Evo Morales significó la libertad económica para Bolivia, pero también una estocada a los monopolios energéticos. Para el imperialismo fue intolerable que el pueblo boliviano recuperara las ganancias del petróleo y el gas, y especialmente quedarse fuera del jugoso negocio del saqueo de un codiciado mineral del que la nación sudamericana tiene el 30 % de las reservas internacionales: el litio.

A este recurso se le denomina como el «oro blanco» o «mineral del futuro» por múltiples razones. Sus propiedades químicas lo convierten en el elemento sólido más ligero que se conoce, posee la mitad de densidad del agua, y sobresale como un eficiente conductor de calor y electricidad. Este relevante potencial electroquímico lo convierte en un material ideal para la fabricación de baterías eléctricas para el almacenamiento de energía (baterías Li-Ion), con un rol imprescindible en la fabricación de dispositivos electrónicos (celulares, tabletas, etc.) y automóviles eléctricos, entre otros usos.

El acceso a este mineral resulta hoy centro de las disputas globales. «Casualmente», las mayores reservas mundiales se hallan en el llamado Triángulo del Litio en la región fronteriza entre Bolivia, Chile y Argentina, en Sudamérica. Ese territorio concentra alrededor del 68 % de las reservas globales –Bolivia posee el 30 % de las reservas mundiales y la mayor reserva de litio del planeta, ubicada en el salar de Uyuni; Chile el 21 %, y Argentina el 17 % del total–, según un estudio publicado en la Revista Latinoamericana Polis, citado por RT.

Algunos analistas pronostican ya las futuras guerras por el litio, como en su momento ocurrió por el petróleo. Otra señal para mantenernos alertas al sur del río Bravo hasta la Patagonia, y defender la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, frente a la voracidad de Estados Unidos y las oligarquías. Solo la unidad regional impedirá una nueva guerra de rapiña y la balcanización en Nuestra América.

Del Editorial Granma

Estados Unidos y la “asfixia energética” de Cuba

El cese del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, exigido por vigésimo octavo año consecutivo en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas reafirma la libertad de comercio y navegación ante un bloqueo anacrónico instaurado por Kennedy en 1962.  El bloqueo ha supuesto para la Isla unas pérdidas directas e indirectas estimadas en 110.000 millones según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y cerca del Billón, según el Gobierno cubano.

Donald Trump habría adoptado como leit motiv de su Presidencia eliminar todo vestigio del legado obamaniano. Así, tras el intento de finiquitar el Obamacare, el anuncio de revisión del Tratado NAFTA y la retirada de EEUU del Acuerdo de París contra el Cambio Climático, el siguiente paso será intentar deshacer los avances diplomáticos y comerciales alcanzados con Cuba bajo el mandato de Barack Obama.

Los cambios propuestos por la administración Trump tienen como intención aumentar las regulaciones y la supervisión para dificultar a las empresas estadounidenses rubricar acuerdos con Cuba, así como para que los estadounidenses continúen viajando al país. Son fruto de la extenuante presión de los destacados representantes cubano-americanos Marco Rubio y Mario Díaz-Balart, ambos republicanos.

La renovación automática por parte de EEUU por un año más del embargo comercial a la isla atentaría contra el vigente sistema financiero y político internacional. Podría suponer para Cuba pérdidas estimadas en cerca de 70.000 millones de dólares, abocando al régimen cubano a la asfixia económica. Es “perentorio” el final de un bloqueo que dura ya 57 años y que corre el riesgo de convertirse en endémico, con los perniciosos efectos colaterales que ello podría conllevar y que se verá agudizado con la actual ofensiva de EEUU para finiquitar a Petrocaribe.

La nueva estrategia de EEUU sería estrechar lazos comerciales y militares con los países de Petrocaribe ante el peligro de contagio mimético de los ideales revolucionarios chavistas, al depender en exclusiva de Petrocaribe para su abastecimiento energético.

Mike Pence anunció la implementación de nuevas medidas contra dos compañías que transportan el crudo venezolano hasta Cuba, así como contra los 34 buques que utiliza PDVSA. El objetivo confeso es provocar la “asfixia energética de Cuba” mediante la amputación del cordón umbilical que unen Venezuela y Cuba, pues en la actualidad tan sólo Cuba estaría recibiendo cerca de 30.000 barriles diarios del crudo venezolano que pagaría mediante servicios médicos y asesores de inteligencia.

¿Será Rusia el salvavidas de Cuba?

La retirada de EE.UU. del Tratado de Reducción de Armas de Medio y Corto Alcance (INF) firmado por Reagan y Gorbachov, implicará la implementación de la quinta fase del despliegue del escudo antimisiles en Europa (Euro DAM). En realidad, se trata de un escudo anti-misil global en el que los misiles interceptores emplazados en plataformas móviles pueden abatir blancos en un espacio. Siguiendo la dinámica de la Guerra Fría (acción-reacción), Putin ha empezado a mover las piezas para situarlas estratégicamente en el llamado “patio trasero” de EEUU.

Rusia estaría negociando instalar sus bases militares con Cuba, Venezuela y Nicaragua con el objetivo inequívoco de ampliar el radio militar ruso, según lo expuesto a la agencia de noticias rusa Sputnik por el Jefe del Comité de Defensa de la Cámara Alta del Parlamento Ruso, Victor Bóndarev: “el establecimiento de una base militar rusa en Cuba en un contexto de aumento de las agresiones de EEUU, respondería a los intereses de seguridad Nacional”.

La Cámara baja del Parlamento ruso instó a la Asamblea General de la ONU a reclamar a Estados Unidos que ponga fin al bloqueo económico de más de medio siglo contra Cuba. Moscú es actualmente el noveno socio comercial de la Habana con intercambios valorados en 224 millones de dólares en 2011 y como prólogo a su visita, la Duma rusa habría ratificado la condonación de la deuda de Cuba con la URSS estimada en 35.200 millones $ y el resto (3.520 millones $ será abonado por Cuba en diez años y reinvertido por Rusia en la economía cubana.

Dado que EE.UU. mantendrá intacto el anacrónico embargo sobre la Isla, es inevitable que surja en la Habana el desapego afectivo respecto a EEUU, vacío que será aprovechado por el hábil estratega geopolítico Putin para firmar un nuevo tratado de colaboración militar ruso-cubana (rememorando el Pacto Secreto firmado en 1960 en Moscú entre Raúl Castro y Jruschov) cuyo primer hito según anunció Putin, será “el despliegue en Cuba antes de abril del 2.019 de un complejo móvil para la recepción de datos de satélites rusos”, no siendo descartable la posterior instalación de una base de Radares en la abandonada base militar de Lourdes para escuchar cómodamente los susurros de Washington.

“El daño ya está hecho” en las relaciones entre Cuba y EEUU

¿Cuándo llegará el tiro de gracia a la saga construida en torno a La Habana y un supuesto síndrome? Quizá dentro de 37 años, según pronosticó en mayo el Departamento de Estado. El abuso de la imaginación y la calumnia deberían tener límites también para “el imperio más poderoso”. Demasiadas invasiones y “espléndidas guerritas” han tenido como preludio un arsenal de mentiras, pero el hecho es que la historia de los incidentes de salud reportados por diplomáticos estadounidenses en Cuba, sencillamente, no da para más.

“El daño ya está hecho, ya cumplió su objetivo y el tema sigue siendo un pretexto conveniente para justificar lo que de otra manera no tuvo, no tiene ni tendrá sustentoSobre una acusación falsa se montó una escalada de declaraciones y acciones que endurecen el bloqueo y redoblan la hostilidad contra nuestro país”, dice a Cubadebate Johana Tablada de la Torre, subdirectora general de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba.

En agosto de 2017, los titulares esparcían la noticia: diplomáticos de EE.UU. fueron blanco de “ataques acústicos” en Cuba. El Departamento de Estado alegó que al menos 22 personas se vieron afectadas por una pérdida auditiva inexplicable a partir del otoño de 2016. La reacción desmesurada no se hizo esperar.

El Gobierno de los EE.UU. expulsó a 15 diplomáticos cubanos de Washington y retiró a la mayoría de los suyos de La Habana. Luego, cerró el consulado en la Isla. ¿Qué evidencias condujeron a dar por cierta la acusación y tomar las medidas más leoninas? Ninguna, hasta hoy.

Tras la fabricación para la opinión pública de un arma sónica made in Cuba, vinieron la hipótesis de un virus, la teoría de las conmociones cerebrales, el trauma emocional, las microondas, el ataque de pánico, el miedo masivo y hasta los grillos. Insólito, en apenas 75 segundos, Google ofrece dos millones de referencias sobre esta historia contada con demasiada ficción.

“Es evidente que con un mínimo de información se ha armado una campaña que politizó los incidentes de salud con intenciones demostradas de utilizarlos en una forma negativa contra Cuba”, asegura el Doctor en Ciencias Mitchell Joseph Valdés-Sosa, director general del Centro de Neurociencias de Cuba.

El neurocientífico cubano asevera que las tres publicaciones científicas realizadas por expertos estadounidenses para explicar causas y efectos de los supuestos incidentes presentan serios problemas desde el punto de vista médico. “Con el tiempo se ha ido desinflando toda esta historia; cada vez hay un cuestionamiento más fuerte por la comunidad científica internacional”, apunta.

Mitchell Joseph Valdés-Sosa explica que tanto los investigadores de la Universidad de Pennsylvania, a quienes el Departamento de Estado encargó realizar las pruebas a sus diplomáticos, como los de la Universidad de Miami (UM), hicieron declaraciones a la prensa y presentaciones públicas en las que hablaron de distintas armas misteriosas, pero sin ninguna base científica. Inclusive, sus hallazgos se contradicen.

Muchas teorías… ¿y evidencias?

“No negamos que los diplomáticos estén enfermos, sino que lo están por diversas causas: por algunas enfermedades preexistentes, y otras que quizás adquirieron aquí. La mejor forma de tratar a esas personas es demostrar que no existe ese agente externo y que no fueron sometidos a ningún ataque con armas misteriosas. Parte de la cura es eliminar la duda en los sujetos y ayudarlos a encontrar la verdadera explicación de cuáles son los problemas que están presentando”, considera el neurocientífico cubano.

¿Enfermedades preexistentes?

En febrero de 2017 se publicó que los “ataques sónicos” ocasionaron pérdidas auditivas, certificadas a partir de las pruebas clínicas aplicadas, a tres diplomáticos de EE.UU. Tras examinar lo publicado hasta hoy, los estudios estadounidenses reconocen que dos de ellos ya tenían pérdidas auditivas preexistentes.

El problema, lejos de ser en masa, se convierte en un pequeño grupo de personas, no más de tres, de las cuales a dos ya se les había diagnosticado la pérdida antes de venir a Cuba. Este es un ejemplo del uso irresponsable de la información. La pérdida auditiva no es parte del cuadro.

Recientemente, el Dr. Robert Bartholomew, sociólogo americano residente en Nueva Zelanda, y el neurólogo Robert W. Baloh, de Los Ángeles, publicaron un nuevo informe científico donde demuestran que las teorías sobre armas sónicas, microondas, ataques o intención de dañar a los diplomáticos estadounidenses carecen completamente de sustento.

En la revista británica Journal of the Royal Society of Medicine, los investigadores afirman que “la evidencia política y científica de la perpetración de un ataque contra el personal de la embajada de Estados Unidos en Cuba no es concluyente”.

Los autores cuestionan que los estudios anteriores sobre el “síndrome de La Habana” tenían “fallas críticas de diseño”.

“Lo más importante es la ausencia de evidencia de que el personal haya estado expuesto a una fuente de energía o toxina”, señalan.

La investigación –citada por Dominio Cuba– añade que “nada prueba adecuadamente las hipótesis que proponen (otras investigaciones), al tiempo que se promueven explicaciones exóticas que no están respaldadas por los hechos. Nuestras conclusiones se basan en la ciencia prosaica y conocida… No hay necesidad de recurrir a explicaciones exóticas. Las afirmaciones de que los pacientes sufrían daños cerebrales y auditivos no están respaldadas por los datos”.

“¿Qué es más probable, que los diplomáticos fueran el blanco de una nueva arma misteriosa, de la que no hay evidencia concreta, o que sufrieran síntomas psicógenos inducidos por el estrés?”, se preguntan los científicos. Sus conclusiones apuntan a este último escenario.

Acuso y reservo “las pruebas”

La primera notificación de los alegados sucesos acústicos llegó el 17 de febrero de 2017; de inmediato, las autoridades cubanas asumieron con suma seriedad las informaciones trasladadas por los estadounidenses.

Por entonces, se creó el comité de expertos cubanos para estudiar los hechos, que dos años y nueve meses después no ha podido acceder a la información necesaria para encontrar una respuesta a los célebres y mediáticos incidentes.

En su oficina del Centro de Neurociencias de Cuba, Mitchell Joseph Valdés-Sosa reflexiona: “Si los supuestos hechos ocurrieron en La Habana, la participación de Cuba era decisiva”. Pero, evidentemente, otras intenciones complicaron la colaboración.

“No es lógico que hayan acudido a la prensa para divulgar teorías que no están confrontadas con la realidad. Lo que vimos en los medios es el resultado de una campaña bien estructurada, con el propósito manifiesto de divulgar y replicar elementos negativos sobre Cuba, un intencionado esfuerzo de manipulación política”, refiere el científico cubano.

La única base para llegar a conclusiones es observar los hechos, discutir y confrontar los hallazgos científicos, explica Valdés-Sosa. “El Gobierno de los EE.UU. no ha colaborado con Cuba, no ha compartido información. Ni siquiera porque el Gobierno cubano permitió que el FBI viniera a investigar los incidentes a La Habana”.

El lunes 9 de enero de 2018, la agencia Associated Press (AP) reportó que el FBI no había encontrado “prueba alguna” de los supuestos ataques sónicos contra el personal diplomático estadounidense en Cuba, tras meses de investigaciones y cuatro viajes a La Habana.

Salvo esas visitas del Buró Federal de Investigaciones, Cuba no ha recibido otro interés por parte del Gobierno de Estados Unidos para una colaboración bilateral.

En septiembre de 2018, cuando el comité de expertos cubanos visitó el Departamento de Estado para intercambiar sobre el tema, los científicos cubanos nunca pudieron entrevistarse con los diplomáticos afectados ni con los investigadores contratados para estudiar los síntomas de salud.

Incluso, durante el encuentro, “los médicos del Departamento de Estado afirmaron claramente que ellos nunca utilizaron la teoría de los ataques para explicar las causas de los síntomas reportados”, asegura Johana Tablada, quien presidió la delegación cubana en ese contacto y cuya contraparte estadounidense fue Kenneth Merten, secretario asistente principal para el Hemisferio Occidental.

En aquella ocasión, las autoridades estadounidenses aseguraron que casi todas las personas investigadas habían retornado normalmente a su vida laboral. Supuestamente, el tema está ahora bajo una investigación médica conjunta que coordina el Departamento de Estado, a la cual la parte cubana tiene el acceso denegado.

La necesidad de respetar la privacidad de los datos de las personas no puede ser una justificación para no compartir información con el Grupo de Expertos cubanos, “porque la divulgación mayor de los incidentes de salud no ha dependido de la gestión de Cuba, sino por el propio Gobierno de los EE.UU. y por los médicos que ellos contrataron”, aclara Mitchell Joseph Valdés-Sosa.

“Sentarse a discutir y poner los datos científicos sobre la mesa, incluso sin tener que identificar a las personas, hubiera ayudado a resolver el problema”, comenta Valdés-Sosa. Destaca, además, que así lo hizo el Gobierno canadiense, y recuerda la investigación realizada por los expertos canadienses de la Universidad de Dalhousie, cuya hipótesis Cuba tampoco descarta.

“Encontraron personas que tienen evidencias de algún tipo de alteración en el sistema nervioso, en el cerebro, consecuencia del uso excesivo de insecticidas, partiendo de la base de que no solo Cuba estaba haciendo una campaña agresiva contra el mosquito, sino que la embajada de Canadá también hizo fumigaciones adicionales dentro de las residencias de su personal”, refiere.

Esa hipótesis no la vamos a desechar –insiste–, porque Cuba siempre ha tenido una posición abierta a colaborar. Estamos en la obligación de hacerlo; la actitud científica es obedecer a los hechos.

El director del Centro de Neurociencias informa que está a punto de comenzar el estudio que se le realizará a cubanos expuestos o no a insecticidas, para verificar la contrastación de esta conjetura científica.

La postura del Gobierno de Canadá, con una decena de diplomáticos que también reportaron problemas de salud, fue completamente distinta, comenta el Doctor en Ciencias. “En primer lugar, no divulgaron prematuramente los resultados de las investigaciones que encargaron realizar. Además, antes de su publicación organizaron una reunión técnica entre los científicos que mandataron para estudiar a su personal y el equipo de expertos cubanos”.

“Todas las teorías de EE.UU. dan un cuadro de extrema debilidad científica y confirman que existía el deseo, costara lo que costara, de demostrar que hubo una enfermedad común a todos los diplomáticos que reportaron problemas de salud. El propio Gobierno refrendaba que habían sido atacados”, comenta el eminente neurocientífico cubano.

Amplificar la calumnia, consecuencias a terceros

El pasado jueves 7 de noviembre, el diario The Guardian reveló las dificultades del Gobierno británico para comprender los supuestos “ataques sónicos” contra diplomáticos estadounidenses, a partir de un análisis de varios correos electrónicos y cables diplomáticos sensibles intercambiados entre el personal acreditado en la embajada británica en La Habana y el Ministerio de Relaciones Exteriores en Londres.

The Guardian describe que reinaba tal sensación de desconcierto que los británicos no comprendían qué estaba pasando y comenzaron a investigar compulsados por la embajada estadounidense.

La prensa norteamericana reseñó entonces que la misión de EE.UU. reunió a diplomáticos de otros países en su sede para alertarlos sobre la existencia de un “ataque”. El clima fue creado para que los síntomas se amplificaran, reflexiona Mitchell Joseph Valdés-Sosa.

La embajada del Reino Unido investigó y trató “desesperadamente” de encontrar sentido a lo que estaba ocurriendo. Sus funcionarios analizaron “detenidamente” los informes de prensa, las declaraciones oficiales y otras comunicaciones para esclarecer la situación. No encontraron evidencias ni pudieron dar crédito de que alguien lo hubiera hecho.

“Tanto la embajada de EE.UU. como la cubana estarán ahora castradas, apenas dos años después de reabrirse”, decía un fichero confidencial.

Cubadebate analizó más de 200 artículos sobre el tema de los supuestos “ataques sónicos”, publicados entre agosto de 2017 y noviembre de 2019 en medios estadounidenses en inglés, y estas fueron las palabras claves más usadas:

Palabras claves más usadas en los titulares de medios estadounidenses que abordaron los incidentes de salud entre agosto de 2017 y noviembre de 2019.

Palabras claves más usadas en las descripciones de los 200 artículos publicados en medios estadounidenses que abordaron los incidentes de salud entre agosto de 2017 y noviembre de 2019.

Objetivos cumplidos

En la historia de las relaciones Cuba-EE.UU., los guiones bien montados para justificar la escena de la confrontación y convencer a la opinión pública estadounidense aburren. El pretexto más conocido por los escolares de la Isla: la explosión del Maine. El más reciente: el “síndrome de La Habana”. ¿Cuál es el mejor escenario para que una mentira repetida mil veces se convierta en “verdad”? El mediático. En pleno siglo XXI, el sueño de Goebbels otra vez se hizo realidad.

Casualmente, tres semanas después de que se eligiera a Donald Trump como presidente de EE.UU., el Departamento de Estado informó que los primeros casos habían sido notificados en noviembre de 2016.

El respaldo de la comunidad internacional y la emigración al restablecimiento y avance de las relaciones con Cuba era tan alto que el nuevo Gobierno de EE.UU. no podía imponer, a sangre fría, ante la opinión pública estadounidense y mundial, la agenda de medidas de retroceso y brutal hostilidad que la Fundación Inspire America presentó a Donald Trump como proyecto de programa político a inicios de su mandato.

La diplomática Johana Tablada confirma que “el propósito ha sido la creación de focos de tensión que contribuyan a avanzar hacia un patrón de confrontación, tratando todo el tiempo de responsabilizar a Cuba por las medidas que adopta Estados Unidos”.

“Si uno examina todo lo que se ha publicado, no hay nada que sostenga la existencia de ‘armas misteriosas’ basadas en las leyes de la física hasta hoy conocidas. No es posible. Así lo han reconocido científicos de todo el mundo”, confirma por su parte Valdés-Sosa.

El pretexto no solo ha afectado las relaciones diplomáticas. En la práctica, se han interrumpido casi todo el intercambio y la cooperación bilateral que se establecieron o avanzaron en disímiles sectores durante el Gobierno de Barack Obama, y que beneficiaban el interés nacional de ambos países.

Habría sido difícil imponer, incluso, la aplicación del Título III de la Ley Helms-Burton sin antes crear toda la atmósfera de desconfianza, rencor y suspicacia en torno a ataques que jamás ocurrieron.

No pocas publicaciones estadounidenses apuntan a una conspiración que tiene como protagonistas al senador Marco Rubio –fuente principal y original de la desinformación a los medios de prensa– y al actual secretario de Estado, Mike Pompeo, entonces director de la CIA. Ambos han sacado muy buen provecho de esta calumnia, pues ya sabemos que para ellos en política todo vale.

Escalada de agresiones de EE.UU. tras sembrar el pretexto

  • Reducción abrupta del personal diplomático de ambas misiones.
  • Suspensión de reuniones bilaterales sobre diversos temas en La Habana y luego en Washington .
  • Anuncio engañoso en la página de alertas de viajes a los estadounidenses para limitar los viajes a Cuba.
  • Cierre del consulado estadounidense en La Habana.
  • La limitación inhumana y absurda a los viajes desde Cuba a los Estados Unidos que tanto ha costado a las familias cubanas.
  • Interrupción violenta de los viajes de intercambio en todas las áreas.
  • Amplificación de mensajes contra la seguridad en la Isla. Propagación de las calumnias y las medidas no solo en Estado Unidos, sino en terceros países.

El 16 de octubre de 2017, durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, el presidente Donald Trump envió el mensaje que tenía que trasmitir: “Creo que Cuba es responsable, realmente lo creo”.

Cuatro días después, el entonces secretario de Estado, Rex Tillerson, dijo que no tenían evidencias para culpar al Gobierno cubano y que la salida de la mayoría del personal diplomático de EE.UU. de La Habana fue “una medida preventiva para proteger a los estadounidenses de futuros ataques”. ¿Incongruencias en política exterior estadounidense o “crónica de una muerte anunciada”?

Aunque “el tema ha perdido mucha credibilidad, en parte gracias a la actitud profesional de la comunidad científica estadounidense, que ha sido muy crítica con estos disparates” -reconoce Johana Tablada-, el Gobierno de los Estados Unidos puede hacer y decir absolutamente cualquier cosa sin hacer coincidir la retórica y la realidad.

La saga de los supuestos “ataques sónicos” parece sacada del universo de The Walt Disney Company. En una de las aventuras de Winnie the Pooh, el osito y Piglet van a buscar un Woozle, un gamusino. Siguen sus huellas y descubren que cada vez aparecen más pisadas. Finalmente, Pooh y Piglet descubren que han estado siguiendo sus propias pistas todo el tiempo. ¿Les suena el “efecto Woozle”? No sería la primera vez que el “buen vecino” usa la “diplomacia de los muñequitos”.

El “efecto Woozle” ocurre cuando una afirmación no avalada por la ciencia, una mentira que con toda intención se reitera disímiles veces, induce a individuos, expertos o a la opinión pública internacional a pensar que hay evidencia real y a creer en su irrefutable existencia.

Por Cubadebate

Grupos de derechos humanos denuncian a Bolsonaro por “incitación al genocidio” ante el Tribunal Penal Internacional

Dos organizaciones de derechos humanos han interpuesto una denuncia contra el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, ante el Tribunal Penal Internacional (TPI) por “crímenes contra la humanidad” e “incitación al genocidio de los pueblos indígenas de Brasil”.

La denuncia, realizada por la Comisión Arns y el Colectivo de Abogado en Derechos Humanos (CADHu) de Brasil, especifica que Bolsonaro “incita a la violencia contra los pueblos indígenas y tradicionales, debilita la fiscalización no responde a los crímenes ambientales en la Amazonía”.

“No encontramos un camino eficiente. Esperamos que dirigiéndonos allí [el TPI], estimulemos las fuerzas internas de Brasil para investigar estas cuestiones”, señaló el presidente de la Comisión Arns, José Carlos Dias.

En el texto se explica que “lo incendios, que todavía siguen  en la región [en la Amazonía], generan daños ambientales y sociales difíciles de revertir (…) y están asociados con la disputa a menudo violenta sobre la tierra para empresas agrícolas y para grandes proyectos de infraestructura“.

La denuncia fue presentada ante la fiscal Fatou Bensouda, quien solicitará información a los gobiernos de los estados brasileños pertinentes, a Naciones Unidas, así como a otras fuentes relevantes para decidir si se autoriza una investigación.

Al ser preguntado por la prensa sobre este asunto, en el Palacio de la Alvorada, en Brasilia, Bolsonaro se limitó a decir: “Próxima pregunta”.

Deforestación en territorios indígenas

Según datos publicados este jueves por el sistema de Monitoreo de Deforestación de la Amazonía Legal por Satélite (Prodes), del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE), los territorios indígenas registraron 423,3 kilómetros cuadrados de deforestación entre agosto de 2018 y julio de 2019, un aumento del 74% frente al mismo periodo del año pasado.

En la selva amazónica –Brasil alberga un 60%– viven unas 34 millones de personas, y más de  400 pueblos indígenas.

Bolsonaro siempre se ha mostrado contrario a la demarcación de tierras indígenas y ya durante su campaña electoral, en 2018, prometió restar competencias a los organismos públicos de protección ambiental, abrir las zonas protegidas y las tierras indígenas a la agricultura y a la minería y diminuir la “industria de la multa” por crímenes medioambientales.

Críticas

Esta misma semana, Amnistía Internacional advirtió que las autoridades estatales permiten en la Amazonía la ganadería ilegal, lo que además de alimentar la deforestación se ha convertido en el principal motor de saqueo de las tierras protegidas de los pueblos indígenas, muchas veces por medio de la violencia, amenazas e intimidación.

“Mientras el Gobierno de Jair Bolsonaro recorta drásticamente la financiación a las protecciones medioambientales a nivel federal, algunas autoridades estatales permiten la ganadería ilegal, que destruye zonas protegidas de la selva amazónica”, destacó.

Desde que llegó al poder, la política ambiental del Gobierno de Bolsonaro ha sido constantemente criticada, en especial este verano durante los devastadores incendios en la Amazonia.

En octubre, el director de la ONG internacional Human Rights Watch (HRW), Kenneth Roth, mostró su “profunda preocupación” por lo que llamó la “agenda antihumana” que sigue el Gobierno de Bolsonaro.

También la alta comisionada de la ONU, Michelle Bachelet, pidió al Ejecutivo actuar de manera decisiva para detener la invasión de los territorios indígenas y garantizar el ejercicio pacífico de sus derechos colectivos sobre sus tierras.

Ecuador terminará convenios de salud con Cuba, anuncia ministra de Gobierno

Ecuador terminará convenios de salud con Cuba, anuncia ministra de Gobierno

Al menos 400 médicos cubanos serían reemplazados por profesionales ecuatorianos, tras la terminación del convenio entre el gobierno ecuatoriano y el gobierno cubano, en temas de salud, según declaró este martes la ministra de Gobierno de Ecuador, María Paula Romo.

En el Ministerio de Salud Pública estos convenios se han ido reemplazando. Esta última decisión se refiere a aproximadamente 400 plazas, detalló Romo.

Los convenios entre Ecuador y Cuba datan del año 2013, durante una visita realizada a Cuba por el entonces presidente Rafael Correa.

La Ministra de Gobierno recalcó en rueda de prensa desde el Palacio de Carondelet, que en días anteriores a la crisis de octubre pasado, ingresaron a Ecuador alrededor de 250 personas de nacionalidad cubana con pasaportes oficiales.

Según la ministra habrían averiguado con la embajada de Cuba y en la mayor parte de los casos se relaciona con médicos cubanos que están en el país a propósito de este tipo de convenio.

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