Cuba no solo forma galenos, sino seres humanos comprometidos con el bien de la humanidad

Expresó el titular del Ministerio de Salud Pública, José Ángel Portal, quien aseveró, además, que no hubo precipitación alguna en este paso

CUBA, 21 de noviembre de 2018.-  Han pasado los días y aún el mundo no sale de su asombro. Serán 30 millones los brasileños que a partir del 2019 extrañarán el acompañamiento de los médicos cubanos, quienes les aseguraban uno de los derechos humanos más valiosos: la salud pública.

Las ofensivas declaraciones del presidente electo de esa nación, poniendo en tela de juicio la calidad de nuestro sistema de salud y de los profesionales formados por la escuela cubana de Medicina, impiden que los galenos de la Mayor de la Antillas continúen allí su labor humanitaria, como parte del programa Más Médicos, en el que Cuba participa desde el 2013.

«Hemos tomado una decisión dolorosa, pero necesaria, en defensa de la dignidad profesional y humana de nuestros colaboradores y de su seguridad. Desde hace meses damos seguimiento a los pronunciamientos amenazantes y provocadores del presidente electo, los que ratificó al día siguiente de confirmarse su elección», dijo en entrevista ofrecida a Cubadebate, el titular del Ministerio de Salud Pública, José Ángel Portal, quien aseveró, además, que no hubo precipitación alguna en este paso.

Lo cierto es que la vocación humanitaria de este pueblo y la visión de internacionalismo proletario que hemos defendido hasta hoy no establecen diferencia alguna. Los abismos entre clases, las interioridades de cada sociedad no son asuntos en los que nuestra medicina distinga, la máxima es la vida.

«No se trata de que Cuba pueda tener diferencias políticas o ideológicas con un determinado gobierno. La práctica de las últimas décadas recoge incontables ejemplos de cómo nuestro país ha puesto la salud de un pueblo por encima de la política. En el año 2009, durante el golpe de Estado en Honduras contra el presidente Manuel Zelaya, cerca de 400 médicos cubanos permanecieron en esa nación en condiciones muy difíciles, asumiendo riesgos personales y sin ningún tipo de garantía económica. Los elementos de juicio que primaron entonces fueron el impacto social que tendría su retirada para el hermano pueblo hondureño y que el gobierno golpista nunca asumió una postura agresiva ni de cuestionamientos a la colaboración cubana. Cuba no hace política con la salud de ningún pueblo».

Lógicamente, hay principios que no son negociables y lo sucedido en Brasil es una muestra de ello. Nadie tiene el derecho de poner en duda los altos estándares de calidad de la formación de nuestros galenos, cuando Cuba, a pesar de ser un país bloqueado por casi 60 años, muestra indicadores que superan incluso los de países desarrollados. «Tampoco se pueden tolerar ofrecimientos malintencionados y tendenciosos que buscan que los colaboradores abandonen su misión», aseveró Portal, quien apuntó también que en 55 años de colaboración en más de 160 países, jamás vivió Cuba una situación como esta.

Muchos han sido los testimonios revelados por estos días, de voz de los hombres y mujeres que hoy retornan a la Patria. Historias que enorgullecen y demuestran que este país no solo forma galenos, sino seres humanos comprometidos con el bien de la humanidad. La misión de preservar ese bien sagrado que es la vida, ha permitido que los hijos de esta tierra pongan muchas veces en segundo plano la suya propia.

Más allá de las infundadas campañas que se desaten contra ese principio elemental, los cubanos que parten hacia otras naciones confían en la transparencia del sistema que los formó, porque tienen de ello vivencias personales.

«El dinero que llega a Cuba como parte de la cooperación médica con Brasil contribuye a financiar los servicios sociales de 11 millones de cubanos, incluidos los familiares de los médicos en el exterior. El dinero no va a la cuenta personal de nadie ni sirve a intereses individuales. Mientras algunos utilizan el dinero público para salvar bancos, Cuba salva vidas.

«Es cuando menos sospechoso que el presidente electo se preocupe tanto por el bienestar de los médicos cubanos y sus familiares, pero no emita comentario alguno sobre las decenas de miles de profesionales brasileños que carecen de un título reconocido para ejercer la medicina».

Esas son las verdades que defendemos, porque tenemos toda la autoridad moral para ello. Los terremotos en Pakistán, el ébola en África y otros tantos destinos inimaginados, han constituido parte del itinerario de quienes solo necesitan una mirada de agradecimiento para sentirse bien pagados. Por eso su Patria jamás los abandona, y el desvelo que hoy muestran el Gobierno de la Isla y su Ministerio de Salud, lo comparte todo el pueblo.

«El Gobierno cubano ha creado un grupo de trabajo intersectorial que todos los días analiza cada paso y cada medida (…) Una parte de nuestros médicos son residentes permanentes en Brasil, con familias brasileñas constituidas. Tampoco los dejaremos a su suerte y siempre podrán contar con el respaldo y las garantías de Cuba», expresó el Ministro a Cubadebate.

Reincorporarse a sus puestos de trabajo, volver a prestar servicios en otras naciones si así lo consideran, son algunas de las garantías que les ofrece Cuba a su retorno. Si a eso se suma el hecho de que se ha tocado la puerta de cada familia, de que se han atendido las necesidades y preocupaciones de los seres queridos, es posible medir una vez más cuán magnánima es esta Revolución, que también ha compartido sus esencias con hombres y mujeres de otras latitudes que se han forjado aquí como médicos.

«Esos mismos valores los compartimos con las decenas de miles de profesionales de la salud extranjeros que se han formado en Cuba. De ahí también el reconocimiento que nos hemos ganado ante organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS)», afirmó el titular en la referida entrevista.

Son 20 000 los cubanos que hasta hoy han integrado el Más Médicos. Seres excepcionales que llegaron hasta allí. Atravesaron ríos, montañas, vieron pasar de cerca la violencia, se refugiaron en la sencillez de viviendas sin lujos, pero no claudicaron. Por eso pueden escribir hoy con orgullo la cifra de cien millones de consultas, cuyo impacto en la salud de los brasileños también puede medirse cualitativamente.

«Debemos recibirlos como héroes, con gratitud y admiración, con los mismos sentimientos con que hoy los despide el pueblo brasileño», y regresarán con la frente en alto, «porque son mucho más que médicos».
Ojalá no sea este un adiós definitivo. Tal vez la historia permita que la justicia social retome el poder en Brasil y que, como ha sucedido hasta ahora, puedan sus hijos sentir nuevamente el calor humano y la grandeza de alma que anida en nuestro ejército de batas blancas.

EN CIFRAS, CÓMO CUBA ES UN EJEMPLO PARA EL MUNDO EN MATERIA DE ASISTENCIA MÉDICA:

Cuba ofrece colaboración internacional en salud: 64 países

Cuenta con:

Hospitales: 150

Policlínicos: 450

Consultorios: más de 10 800

Clínicas estomatológicas: 111

Hogares maternos: 131

Farmacias: más de 2 500

Institutos de investigación: 12

Universidades de Ciencias Médicas: 25.

Total de trabajadores de la salud: 482 308.

Médicos por habitantes: 92 084, uno por 122 habitantes.

Estomatólogos por habitantes: 18 675, uno por 602 habitantes.

Personal de enfermería por habitantes: 85 870, uno por 123 habitantes.

Tecnólogos de la salud: 59 846, uno por 188 habitantes

Fuente: Anuario estadístico de salud 2017 y datos ofrecidos por el  Ministro de Salud

Unicef reconoce labor de Cuba en la protección de la infancia

LA HABANA- CELEBRA REPRESENTACIÓN DE LA UNICEF EN CUBA, DÍA MU
Foto: ACN

Cuba cuenta con un contexto privilegiado en el cual todos los niños tienen derecho a la salud y la educación gratuitas, que desafortunadamente no es la realidad de muchos infantes del mundo, declaró este martes  en La Habana, Victoria Colamarco, coordinadora de programas del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

En un acto por el Día Mundial de los Niños, Colamarco expresó que el momento es propicio para hacer un llamado a los líderes de los países con situaciones “frágiles”, con vistas a que se comprometan con los derechos de la infancia y así tengan todos, una oportunidad equitativa en la vida.

La Plaza Vieja fungió como galería del proyecto Kids Guernica, donde se expusieron 14 lienzos gigantes realizados por niños y adolescentes de todo el orbe, los cuales transmiten mensajes vinculados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible con miras al 2030.

Savina Tarsitano, artista italiana representante de este proyecto, informó que los cuadros llevan el mensaje de miles de niños de “Queremos Paz” y son el resultado de talleres desarrollados en Cuba desde el 6 de noviembre.

Seguidos por un flashmob del grupo infantil Abril, los asistentes se dirigieron al Centro A+ espacios adolescentes, también en La Habana Vieja, para además, festejar su primer año de fundado junto a Habana Compas Dance y el cantante Cimafunk.

Melany Monteagudo Morén, una de sus adolescente participantes, dijo sentirse muy motivada con un espacio como ese en el que los infantes cubanos puedan expresarse de manera libre y a la vez aprender.

Este año, para el Día Mundial de los Niños, Unicef ha lanzado la campaña #Píntate de Azul, en la que se invita a las sociedades y gobiernos a manifestar su compromiso de construir un mundo donde todos los niños estén en la escuela, a salvo de cualquier daño y puedan desarrollar todo su potencial.

Asimismo esa agencia de las Naciones Unidas invita a las personas a acceder a la página web https://www.unicef.org/es/dia-mundial-de-los-ninos#peticion y firmar una petición mundial, dirigida a que en 2019 los dirigentes se comprometan a hacer realidad los derechos de todos los niños y adolescentes de hoy y de las generaciones futuras. (ACN)

Cuba y UE dialogaron acerca de medidas coercitivas unilaterales

El primer Diálogo sobre Medidas Coercitivas Unilaterales Cuba-Unión Europea tuvo lugar este 19 de 
noviembre. FOTO: @EmbacubaBélgica
El primer Diálogo sobre Medidas Coercitivas Unilaterales Cuba-Unión Europea tuvo lugar este 19 de noviembre.Foto: @EmbacubaBélgica

Representantes de Cuba y de la Unión Europea (UE) conversaron el pasado lunes sobre medidas coercitivas unilaterales, en la primera ronda del diálogo sobre ese tema, celebrada en Bruselas, capital belga.

De acuerdo con una nota diplomática, se produjo un intercambio de opiniones en un clima respetuoso y constructivo entre las dos delegaciones, presididas por el subdirector general para las Américas del Servicio Europeo de Acción Exterior de la UE, Hugo Sobral, y el director general de Asuntos Multilaterales y Derecho Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Isla, Rodolfo Reyes.

Esta primera ronda ocurre tras la entrada en vigor provisional, el 1ro. de noviembre del 2017, del Acuerdo de Diálogo Político y de Cooperación entre Cuba y la Unión Europea y sus Estados miembros.

El comunicado informó que fueron abordadas cuestiones relativas al uso de medidas coercitivas unilaterales, que son contrarias al derecho internacional y a las reglas internacionales del comercio, indicó PL.

«El diálogo estuvo guiado por el interés común de intercambiar opiniones sobre cómo el bloqueo impuesto por Estados Unidos contra Cuba afecta al pueblo cubano y también daña los intereses económicos y comerciales de la Unión», precisó el texto.

La parte cubana agradeció la posición unánime asumida por el bloque en Naciones Unidas, en apoyo al proyecto de resolución cubano que exige el levantamiento del bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba.

Según el comunicado, un elemento esencial del diálogo fue la explicación por parte del organismo comunitario de sus disposiciones normativas para contrarrestar la dimensión extraterritorial de las leyes o regulaciones aplicadas por un tercer Estado.

Con respecto a este asunto, la delegación del país caribeño reiteró la importancia de la puesta en práctica del Reglamento 2271/96 del Consejo de la UE, el cual limita los efectos extraterritoriales de la ley Helms-Burton para sus Estados miembros.

Por otra parte, la representación de la Mayor de las Antillas se refirió a los múltiples casos de aplicación extraterritorial de la política de bloqueo que han tenido lugar en el territorio de la Unión, ante lo cual la aplicación efectiva del referido reglamento sería una solución adecuada.

«Aunque se evidenció que subsisten diferencias de posiciones y enfoques en varias de las cuestiones debatidas, se ratificó la voluntad de abordar este tema, sobre la base del pleno respeto a la igualdad soberana, la independencia, la legalidad y la no injerencia en los asuntos internos de las Partes», señaló la nota.

Previamente tuvo lugar un encuentro de representantes de la sociedad civil cubana y la europea, en el que se intercambiaron puntos de vista sobre los daños provocados por la aplicación de las medidas coercitivas unilaterales a la sociedad civil.

Bolsonaro, Más Médicos y un déjà vu

El Presidente cubano Díaz-Canel recordó en Twitter los 20 años de la elam; una obra de amor que ha formado miles de médicos; entre ellos brasileños, a los que el Colegio Médico les impide aprobar el examen de revalidación de título y acceder a puestos de trabajo.

Año 2013. En Brasil la presidenta Dilma Rousseff impulsaba programas como Más Médicos, que preveían la presencia de galenos brasileños y extranjeros para trabajar en zonas pobres y apartadas de ese país, iniciativa a la que se incorporaban miles de profesionales de la salud cubanos. En Venezuela, el entonces candidato antichavista Henrique Capriles, movía su discurso entre las amenazas a La Habana, «a quien no financiaría un modelo político», ni «regalaría petróleo», y la oferta «desinteresada» de nacionalizar a los miles de médicos que se encontraban en tierra bolivariana. Los invitaría –declaraba Capriles– «a que sean ciudadanos de un país donde hay democracia».

Si hasta aquí le parece haber visto este guion repetirse otras veces, sepa que está en lo cierto. Lo que el presidente Jair Bolsonaro acaba de hacer al dinamitar el Programa Más Médicos, y con este la garantía de acceso a salud de calidad de millones de brasileños, recuerda, cuando menos, otros muchos ataques desde la derecha regional a la colaboración cubana internacional.

El presidente electo del gigante sudamericano llama «dictadura» al Gobierno cubano, en tanto no escatima en defender a la dictadura militar brasileña entre 1964-1985, que aún tiene fresca en la memoria del país no solo desapariciones forzadas y asesinatos, sino la represión a cualquier tipo de oposición política. Malos augurios para Brasil, si su nuevo mandatario no entiende la dimensión exacta de lo que es un régimen dictatorial.

Y el déjà vu sobreviene cuando afirma que «ofrecerá asilo político a los miles de médicos cubanos que no deseen regresar a su país».

No sorprende para nada que estimular la deserción de los galenos sea el trasfondo de su postura, en un contexto donde la fuerza de trabajo calificada es la mayor potencialidad de la Mayor de las Antillas, y donde los médicos cubanos o los formados en Cuba de otros países promueven una imagen positiva del país, al tiempo que se desarrollan formas de cooperación sur-sur.

Esta línea de sabotaje tiene un fuerte referente, además, en el Programa de Parole para Profesionales Médicos Cubanos, un esquema migratorio del Gobierno de Estados Unidos que estuvo vigente hasta el 17 de enero del pasado año; cuando luego de un año de negociaciones, y alentado por el comienzo de la normalización de las relaciones diplomáticas entre La Habana y Washington, fuese firmado entre ambos países un acuerdo que se dirigía a garantizar una migración regular, segura y ordenada, y que eliminaba además del Parole, la Política de Pies Secos-Pies Mojados. Era esta una de las últimas acciones tomadas por el presidente Barack Obama.

Durante más de una década, el Programa de Parole…, creado en el año 2006 por George W. Bush, alentó a personal cubano de la Salud que colaboraba en terceros países a abandonar sus misiones y emigrar a Estados Unidos, práctica censurable que afectaba no solo a Cuba, sino, por consiguiente, los programas de salud de los países donde estos se encontraban laborando.

LA FÓRMULA DE BOLSONARO ES, ENTONCES, VIEJA Y CONOCIDA

«La intención era clara: dañar la cooperación de Cuba con otros países, reducir la entrada de dinero en forma de pagos para estos programas y drenar a los médicos y otros profesionales médicos del país», apunta el profesor titular del Centro de Estudios Hemisféricos y sobre Estados Unidos de la Universidad de La Habana, Ernesto Domínguez López, en su artículo Migración, fuga de cerebros y relaciones internacionales. El caso de Estados Unidos y Cuba.

Para el investigador, los años de aplicación de ambas políticas las convirtieron en dos de los componentes más relevantes de la política migratoria de Estados Unidos hacia Cuba, pero va más allá. «Cuando ubicamos este caso dentro del marco mucho más amplio de la política migratoria general de Estados Unidos, observamos que atraer a extranjeros educados para llenar los vacíos de la fuerza laboral estadounidense ha sido una política tradicional, reflejada en la existencia de la visa H1B. Bajo este paraguas, científicos,
ingenieros, médicos, han ido a trabajar en instituciones y compañías de América del Norte, ayudando así a mantener su posición privilegiada en todo el mundo. Se ha convertido en una piedra angular para la economía estadounidense y las universidades estadounidenses», explica el investigador en el referido texto.

Domínguez López refiere que hay estudios que demuestran que los países más ricos han implementado efectivamente políticas para absorber inmigrantes calificados, aunque la investigación sobre el tema aún es insuficiente. «El área que ha recibido una atención más permanente es el drenaje de profesionales médicos de países pobres. Este es un tema particularmente sensible, debido a sus implicaciones éticas y prácticas. De hecho, la disponibilidad y la calidad de la atención de salud tienen un gran impacto en los indicadores de salud esenciales, que son considerados por destacados estudiosos como una fuente fundamental de desigualdad entre los países.

«En su estado actual, la fuga de cerebros no se puede explicar completamente fuera de un análisis global, que considera las desigualdades estructurales, las redes migratorias, la política mundial, especialmente las asimetrías en la distribución de poder, e incluso la hegemonía de los medios de comunicación occidentales y culturales. Industrias que crean imágenes, percepciones y aspiraciones, distorsionando así las interacciones sociales de diferentes tipos», señala Domínguez López.

De acuerdo con el investigador, el argumento a favor de esta afirmación se basa en una idea fundamental: la fuga de cerebros, como parte de los flujos migratorios globales, es posible debido a los niveles de desigualdad entre y dentro de los países, como lo demuestran los estudios múltiples. Estas
desigualdades no son accidentales, sino componentes estructurales del orden mundial moderno, entendido como la jerarquía mundial de distribución de poder, riqueza y desarrollo, que ha sido el resultado de la evolución global, subraya en su artículo.

Bajo esta lógica, cualquier intento por socavar y debilitar uno de los recursos más valiosos del país: sus profesionales, no es fortuito, ni casualidad aislada.

Es parte de una «clara señal de sintonía con la política exterior norteamericana», y ello no lo afirma Cuba, sino los aplausos públicos que hace solo unos días diera la subsecretaria norteamericana de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Kimberly Breier, por la posición del futuro gobernante brasileño, ante la cual Cuba determinó no continuar con la participación de los médicos cubanos en el programa Más Médicos de esa nación.

EN CONTEXTO

1.  La Ley del Programa Más Médicos es clara en cuanto a cómo se acreditan los títulos de los médicos y el papel que desempeñan la Organización Panamericana de la Salud, el Ministerio de Salud Pública y las universidades cubanas de ciencias médicas en su acreditación. Los colaboradores cubanos debían someterse a exámenes previos antes de viajar a Brasil y a exámenes periódicos durante su estancia, conducidos por el Ministerio de Salud de Brasil.

2. Los ofrecimientos de revalidación de títulos son engañosos, porque el Colegio Médico se opone a ello: en Brasil hay miles de médicos graduados cuyos títulos no han sido revalidados. De cada cien médicos que se presentan a examen, solo aprueban ocho. Esa es la forma de mantener regulado el mercado de la salud privada para garantizar sus enormes ingresos: menos médicos y más dinero; de ahí la oposición desde el comienzo al Programa Más Médicos.

3. Los médicos cubanos prestan servicios en aquellos lugares a los que no quieren ir los médicos brasileños ni los médicos de otros países. Asumen los peligros por su vocación de salvar vidas. Están en los lugares de más riesgo, en las comunidades de pobreza extrema, en favelas y barrios violentos donde incluso la policía no puede entrar. Están en los 34 distritos especiales indígenas y en 700 municipios que nunca conocieron antes un médico, en toda la historia de Brasil. Hasta hoy el pueblo y el gobierno los han protegido, pero esa protección va a ser retirada por el nuevo gobierno.