EE.UU. y los derechos humanos, lanzar piedras con techo de vidrio

Por Diony Sanabia (*)/cubaupdateAquella frase de la sabiduría popular de evitar tirar piedras al vecino cuando el techo propio es de vidrio parece hoy obviada de forma conveniente por el amnésico gobierno de Estados Unidos.

Una vez más, Washington pretende señalar a Cuba por la presunta violación de los derechos humanos cuando el país norteamericano posee múltiples problemas que están en conflicto con su alegado compromiso histórico sobre la protección de esos asuntos y su gran riqueza.El Departamento de Estado emitió un comunicado de prensa el pasado 12 de octubre en el cual informó la intención de utilizar la sala del Consejo Económico y Social de Naciones Unidas para el lanzamiento de la campaña denominada ‘Jailed for what’ (Encarcelados por qué) en contra de la isla caribeña.

De acuerdo con la representante permanente de la mayor de las Antillas ante la ONU, Anayansi Rodríguez, Washington intenta empañar el nombre de Naciones Unidas en un acto contra un Estado miembro, Cuba, en contradicción con los propósitos y principios de la Carta del organismo multilateral.

Ayer, la embajadora solicitó el apoyo del Movimiento de Países No Alineados (Mnoal) ante el uso politizado de las salas de conferencia de Naciones Unidas.

Cuba apreciará como un acto solidario la no participación de los miembros del Mnoal de la farsa que Estados Unidos pretende orquestar, en caso de que el evento se mantenga, señaló.

También alertó a la Secretaría de la entidad internacional que será responsable de cualquier incidente que pueda ocurrir en la cita de este martes.

Para Rodríguez, el carácter de la nota de prensa distribuida muestra claramente los objetivos del evento, al anunciar el inicio de una falaz campaña contra Cuba e incluir frases insultantes, añadió, como ‘la naturaleza represiva del régimen’.

Estados Unidos alega la supuesta existencia de 130 presos políticos y acusa al Gobierno cubano de ser responsable de violaciones de sus derechos humanos y del uso continuado de detenciones arbitrarias, explicó la diplomática.

Sin embargo, recalcó, esas son solo acusaciones engañosas para silenciar al pueblo cubano, y aseveró que dicho evento constituye ‘una farsa política del peor gusto, edificada sobre falsos argumentos y con actores de reparto de un oscuro historial al servicio de una potencia extranjera’.

Esto se suma a la escalada de acciones contra Cuba de la actual administración norteamericana, que pretende justificar la política genocida del bloqueo económico, comercial y financiero hacia la isla, impuesta durante casi 60 años, aseguró Rodríguez.

Mientras Estados Unidos protagoniza, apoya o encubre algunos de los más grandes y escandalosos atropellos que se cometen contra los derechos humanos en el mundo, intenta singularizar a Cuba con una campaña engañosa de calumnias, puntualizó.

Incluida la actual, las administraciones norteamericanas han rechazado decididamente el concepto de que los derechos económicos y sociales son derechos humanos plenos.

Pero la negación no elimina la responsabilidad, ni tampoco anula las obligaciones, agregó en un informe a finales de 2017 Philip Alston, relator especial de Naciones Unidas, sobre una visita que realizó a Estados Unidos durante dos semanas.

Dicho texto plantea que la normativa internacional de los derechos mencionados reconoce el de la educación, la atención médica, la protección social a quienes la necesiten, y a un estándar de vida adecuado.

En la práctica, sostiene, Estados Unidos es el único entre los países desarrollados en insistir que si bien los derechos humanos son de importancia fundamental no incluyen los que protegen contra morir de hambre, por falta de acceso a atención médica asequible o crecer en un contexto de indigencia total.

Según Alston, la riqueza, el poderío y la tecnología estadounidense no se están aprovechando para abordar la situación en la cual 40 millones de sus habitantes continúan viviendo en la pobreza.

Encontré mucha gente que apenas sobrevive en el área de Skid Row en Los Ángeles, y fui testigo cuando un policía en San Francisco le decía a un grupo de indigentes que se desplazaran pero era incapaz de responder cuando le preguntaban adónde podían hacerlo, contó el relator.

Me enteré, anotó, que miles de pobres reciben actas de infracciones leves al parecer intencionalmente diseñadas para que rápidamente se conviertan en deudas impagables.

Observé cómo las aguas residuales cubren los jardines en estados, donde los gobiernos locales no consideran que las instalaciones sanitarias son su responsabilidad, precisó.

Escuché acerca de las crecientes tasas de mortalidad y la destrucción de familias y comunidades provocadas por la adicción a medicamentos y otras drogas, expuso.

Alston señaló que mientras conversaba con la gente en los diferentes estados norteamericanos frecuentemente le preguntaban cómo se compara su país con otros, y a continuación refirió varios aspectos.

Entre los datos del reporte se encuentra que Estados Unidos gasta más en defensa nacional que China, Arabia Saudita, Rusia, Reino Unido, India, Francia y Japón de manera conjunta.

Las enfermedades tropicales desatendidas, incluyendo el zika, son cada vez más comunes en territorio estadounidense, y se estima que unos 12 millones de norteamericanos viven con una infección parasítica sin tratamiento.

Referido a términos de acceso al agua potable y saneamiento, Estados Unidos ocupa el puesto 36 en el mundo, y tiene la tasa de encarcelamiento más alta del orbe. Por otra parte, subraya el reporte, la automatización y robotización están apartando a muchos trabajadores de mediana edad de trabajos en los cuales ellos alguna vez creyeron estar seguros.

Solamente un mínimo porcentaje de la población en la economía del siglo XXI está inmune de la posibilidad de caer en la pobreza como consecuencia de situaciones negativas fuera de su propio control.

También recalca que la piedra angular de la sociedad norteamericana es la democracia, pero está siendo socavada constantemente, y el principio de ‘una persona, un voto’ se aplica en teoría al encontrase muy lejos de la realidad.

En Estados Unidos, enfatiza la fuente, existe la inhabilitación manifiesta de un gran número de criminales, una regla que predominantemente afecta a los ciudadanos negros pues ellos son quienes de manera específica resultan objeto de penalización.

Además, existe el requisito a menudo de que las personas que ya pagaron su deuda con la sociedad no puedan recuperar su derecho a votar hasta que liquiden todas las multas y cargos pendientes.

Mensaje de la Federación Democrática Internacional de Mujeres al XV Foro de la Sociedad Civil cubana contra el bloqueo de Estados Unidos

De CubavsBloqueo

La Federación Democrática Internacional de Mujeres (FDIM), primera organización femenina internacional de masas, con status consultivo general en ECOSOC de Naciones Unidas desde 1969.  Esta agrupa a más de 200 organizaciones de mujeres en 130 países de las cinco regiones del mundo.

Su oficina Regional para América y el Caribe, con sede en La Habana desde marzo de 1990, coordina el trabajo de más de 70 organizaciones afiliadas y asociadas en la Región, en representación de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC).

Desde su fundación la misma cumple, el objetivo de educar y capacitar a las mujeres -sin excluir a los hombres- para que puedan defender  todos sus derechos, mediante cursos relacionados, entre otros, con la transversalización de la perspectiva de género, que hoy día cobra gran auge en el sistema de Naciones Unidas.

Esta capacitación  permite, al mismo tiempo, llevar una gran diversidad de conocimientos económicos, sociales y políticos a los más apartados rincones de la Región y del mundo, cuyos receptores aprende a comprender la naturaleza injusta y mezquina implícita en el trato del sistema capitalista hacia los países y pueblos menos aventajados, entre los cuales figuran las medidas coercitivas  y unilaterales como el cruel el bloqueo económico, comercial y financiero ilegalmente impuesto a Cuba por el gobierno de los Estados Unidos hace cerca de 60 años.

Aprenden también sobre las carencias  y obstáculos que el mismo impone al desarrollo de las cubanas y cubanos, al tiempo que ayuda a fortalecer también el espíritu de resistencia tenaz que ha desarrollado en todos y todas  para no sucumbir  al bloqueo o a política alguna que pretenda quebrar las  voluntades de los pueblos.

La FDIM, a partir de su sistemática interacción con el trabajo de la FMC, las mujeres y el pueblo de Cuba para  garantizar la igualdad de derechos, oportunidades y posibilidades para todos y todas en ese país, corroborado con la reciente adopción por el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, del Informe presentado por Cuba en respuesta al Examen Periódico Universal, está convencida de las mujeres y el pueblo cubanos vencerán  y que ese genocida bloqueo se estrellará contra su voluntad y resistencia inquebrantables.

¡ABAJO EL BLOQUEO!

¡QUE VIVA CUBA LIBRE, SOBERANA Y SOCIALISTA!

Sanciones de EEUU causan turbulencia de los precios del petróleo en el mercado global

Las sanciones de EEUU contra Irán son la causa de la turbulencia de los precios del petróleo en el mercado global, según señaló este martes el ministro del Petróleo de Irán, Bijan Namdar Zanganeh para la agencia de noticias Tasnim.

Estados Unidos está exhortando “equivocadamente” a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) a que reduzca los precios del petróleo, y él es la causa de la turbulencia en el mercado, declaró Zanganeh al margen de una conferencia sobre energía llevada a cabo en la capital iraní de Teherán.

El presidente estadounidense está amedrentando a otros para que recorten los precios del petróleo mientras que el mundo está enfrentando una escasez de suministros de crudo, indicó el ministro.

“No se puede mantener bajo el precio con lemas y amedrentamiento”, agregó Zanganeh.

Arabia Saudí está usando sus reservas estratégicas de petróleo para compensar la falta del petróleo iraní, pero es incapaz de incrementar la producción de crudo mucho más y podría dejar de liberar crudo de sus reservas, dijo Zanganeh.

El primer vicepresidente iraní Es’haq Jahangiri dijo el domingo que el presidente estadounidense Donald Trump “cree que los saudíes pueden compensar la parte perdida del petróleo de Irán, pero no pueden”.

En mayo, Trump retiró a Washington del acuerdo internacional de 2015 sobre el programa nuclear de Teherán y prometió reimponer las sanciones a las exportaciones de petróleo de Irán el 4 de noviembre.

¿A quiénes beneficia el bloqueo de EE.UU. contra Cuba?

A casi 60 años de que comenzara a aplicarse, el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el Gobierno de los Estados Unidos de América contra Cuba, se ha recrudecido.

En la actualidad, siete de cada 10 cubanos han nacido y crecido bajo esta política, cuyo impacto se extiende a todos los sectores de la vida económica y social de la Isla, e ineludiblemente al día a día de la población.

La minuciosidad de Washington ha llegado al punto de prohibir el acceso a sus ciudadanos de productos y servicios cubanos muy demandados en el mundo por su calidad. Al mismo tiempo, con las restricciones impuestas a los viajes hacia la Mayor de las Antillas, los estadounidenses pasaron de mostrar sus fotos por las calles de La Habana a tener que guardar los comprobantes de los refrescos que consuman en la Isla ante el peligro de incurrir en una violación.

Por su marcado carácter extraterritorial, respaldado por las leyes Helms-Burton y Torricelli, el bloqueo representa también una piedra en el zapato para el desarrollo del comercio de terceros países que deseen hacer negocios con Cuba. A pesar del alto costo humano y económico, el bloqueo ha demostrado ser una política inefectiva y anacrónica. No solo por el sencillo hecho de que la Revolución Cubana existe y se perfecciona, sino por el creciente rechazo internacional e, incluso, desde las propias estructuras gubernamentales y políticas de Estados Unidos.

¿Por qué mantenerlo? ¿A quiénes beneficia? El bloqueo se convierte en un instrumento para los cabildeos en Washington porque se aviene con la agenda de los partidarios de la línea dura contra Cuba, entre quienes destaca el senador republicano Marco Rubio, reconocido por diversas fuentes como el artífice de las políticas del Gobierno de Trump contra la Isla.

De atacarlo personalmente durante los debates en la carrera por el Despacho Oval a pasar a abrazarlo y posar juntos ante las cámaras, Trump ha preferido escuchar a Rubio, en busca de otros acuerdos que lo beneficien, vinculados con la posición del legislador en el Comité de Inteligencia del Senado y sus contactos para presionar a políticos y lograr el apoyo para pasar leyes en las dos cámaras congrecionales.
Rubio es el rostro de un segmento de la emigración cubanoamericana anquilosada, que ha visto cómo en los últimos años ha perdido importancia en las presidenciales y la mayoría no ha viajado nunca a Cuba o no lo hace desde hace más de 50 años. El bloqueo les queda como uno de los últimos reductos para justificar, anualmente, los más de 20 millones de dólares provenientes del presupuesto federal para “promover la democracia” y otros fondos -que en ocasiones duplican la cifra oficial- destinados a transmisiones radiotelevisivas en labores de penetración y actividad subversiva.

Cuando se acercan las elecciones de medio término en noviembre, el mito del voto cubano en la Florida se vuelve a esgrimir por los asesores republicanos, cual justificación de adoptar una política más dura para alcanzar la victoria.

Ello explica por qué el representante Ron DeSantis, candidato republicano a gobernador de la Florida, prometió arreciar las medidas contra Cuba ante un auditorio compuesto mayoritariamente por votantes de origen cubano, muchos de ellos testaferros y torturadores del dictador Fulgencio Batista.
Sin embargo, los números recientes apuntan en dirección contraria.

En las presidenciales del 2016, Hillary Clinton sacó el doble de votos de Trump en Miami Dade, donde existe la mayor concentración de cubanoamericanos. Allí Marco Rubio también perdió frente a Patrick Murphy en la carrera electoral por un puesto en el Senado. De hecho, en las tres ciudades donde viven mayor cantidad de cubanoamericanos ganó Hillary Clinton.

Detrás del retorno a políticas de la guerra fría están también figuras como el oscuro John Bolton, nombrado por Trump como Consejero de Seguridad Nacional. Se trata de un reacio defensor del unilateralismo hegemónico de Estados Unidos que estuvo envuelto en un escándalo en el 2002 cuando aseguró, sin pruebas ni fundamentos, que Cuba contaba con un programa de armas biológicas.

Otro de los ideólogos y ejecutores del estancamiento en la normalización de relaciones entre Washington y La Habana, es Mike Pompeo, exdirector de la CIA y actual Secretario de Estado de Trump. Ha sido el director de la puesta en escena de la falacia de los incidentes sónicos que reportaron diplomáticos estadounidenses en Cuba, buena parte de los cuales son funcionarios de inteligencia.

Así muestra apoyo a su amigo Marco Rubio, a quien ya en el 2015, cuando era representante por Kansas, lo acompañó en el proyecto de ley impulsado por Rubio, Cuban Military Transparency Act, para impedir cualquier transacción financiera con empresas gestionadas por los militares cubanos.

Ni los derechos humanos del pueblo cubano, ni los intereses de amplios sectores de los ciudadanos norteamericanos, ni las normas del derecho internacional son favorecidos con el bloqueo, como aluden sus defensores.

Los verdaderos beneficiados son un ínfimo grupo que tras bambalinas sostienen una política que a pesar de su anacronismo ha alcanzado el triste récord de ser el sistema de sanciones unilaterales más injusto, severo y prolongado que se ha aplicado contra país alguno.

 

Cuba contra el bloqueo

ONU Bloqueo
Foto: Martirena
Foto: Pedro
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Foto: Pedro
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Foto: Martirena
Foto: Martirena

Cárceles en y de Estados Unidos: el contexto de una pesadilla

Uno de cada cuatro prisioneros del planeta es estadounidense. FOTO: La Prensa
Uno de cada cuatro prisioneros del planeta es estadounidense. Foto: La Prensa

Estoy por conocer alguna convocatoria de un organismo internacional, de la sociedad civil o una ONG, a un foro donde se debata y adopten resoluciones que quizá la ONU pueda aplicar, sobre el tema de lo que ha ocurrido o pueda estar ocurriendo en las cárceles en y de Estados Unidos.

Incluso, no habría que gastar mucho dinero, pudieran testificar cualquiera de los soldados que torturaron e hicieron atrocidades contra los detenidos en la prisión iraquí de Abu Ghraib o en la que aún existe en el territorio ocupado en Guantánamo.

¿O es que esas verdades no valen a la hora de analizar el tema de los derechos humanos en el mundo? ¿O hay dos tipos de derechos humanos, los que miden los gobiernos de Washington y el que aplican para el resto del mundo?

Hago la sugerencia luego de leer cientos de cables, artículos, entrevistas y otros materiales relacionados con la historia más reciente y la actualidad
–léase bien, actualidad– en las cárceles bajo el control, estatal o privado, de EE. UU.

Según el informe anual que difundió Human Rights Watch en el 2017, hay 2,3 millones de detenidos en territorio estadounidense. De esa cifra, 211 000 en cárceles federales y el resto en prisiones estaduales. Pero si se ampliara el universo a quienes están en libertad condicional o bajo alguna restricción de movimientos, habría 5 millones de personas más en cuarentena.

Esto quiere decir que los reos en ese país constituyen el 25 % de los presos del mundo cuando la población de EE. UU. apenas alcanza al 5 %.

Una cifra más significativa que curiosa, ya que muestra que uno de cada cuatro prisioneros del planeta es estadounidense, y el 60 % de ellos –según fuentes norteamericanas– está sometido a verdaderos trabajos forzados por el propio sistema penitenciario.

El Departamento de Justicia reconoce que el 44 % de los adolescentes recluidos en cárceles norteamericanas han sido víctimas del uso de la fuerza por parte de los guardias.

Es muy actual el dato de que al sur del país hay una prisión de máxima seguridad denominada Angola –la más grande– construida sobre 73 km2 en una explantación de esclavos, donde las condiciones actuales de vida de los reos incluyen trabajos forzados.

La población penal en ese país se cuadriplicó en los últimos 40 años. El peso mayor de este crecimiento inusitado cayó sobre los pobres y las minorías, sobre todo en la población negra. El 12,6 % de los estadounidenses son negros y de esa raza son el
39 % de los reclusos. Son tasas incluso peores que en los años de segregación racial.

Aunque en el 2005 se suspendieron las ejecuciones de menores de edad, con anterioridad, cuando la pena de muerte fue instaurada a nivel federal a inicios del siglo pasado, se calcula que fueron ejecutados 365 menores, 22 de ellos fueron ultimados después de 1985.

Además, hay niños de 13 años que han sido juzgados como adultos y sentenciados a morir en la cárcel sin que haya habido consideración hacia sus edades o la circunstancia del delito que cometieron.

Actualmente hay cerca de 3 000 menores de edad condenados a cadena perpetua sin posibilidad alguna de lograr la libertad condicional. Otros
10 000 menores se encuentran confinados en prisiones para adultos.

Un tema que no ha quedado al margen del contexto de las cárceles y el confinamiento de los ciudadanos, es el relacionado con dinero y ganancias. Al respecto, se reflejan datos del número de personas que cumplen su condena en una cárcel privada contratada por el gobierno federal, cifra que aumentó un 945 % entre 1999 y el 2014 –de 3 828 personas a 40 017– un negocio que mueve 2 900 millones de dólares al año.

Actualmente existen cien prisiones privadas y las dos corporaciones que se destacan en este grupo son Corporations of America (posee 66 cárceles, con 91 000 prisioneros, ganancias anuales de 1 700 millones de dólares) y Geo (65 prisiones, 65 700 detenidos y 1 600 millones de ganancia). Estos dos grupos aumentaron un 46 % sus ganancias desde el 2007, y como cualquier otro negocio, necesitan clientes que las pueblen, que no son más que reos.

En la actualidad, las cárceles privadas son ya la tercera «empresa empleadora»  de EE. UU. (solo General Motors y Walmart emplean más gente).

LAS PESADILLAS DE ABU GHRAIB Y GUANTÁNAMO

Descritos algunos aspectos relacionados con las cárceles en Estados Unidos, veamos dos ejemplos de prisiones estadounidenses en el exterior y que han simbolizado el horror y el desprecio que aplican los gobiernos de ese país por los seres humanos.

La historia recuerda la forma en que cientos de ciudadanos de cualquier parte del mundo eran presos clandestinamente y trasladados a la cárcel en que convirtieron y aún tienen en la ilegal base de Guantánamo, en Cuba.

Allí se pusieron en práctica todo tipo de torturas. Comenzó a recibir reos en enero del 2002 y por sus celdas han pasado 783 prisioneros hasta el 2016, cifra que se fue reduciendo hasta los 91 prisioneros en el presente.

En el caso de la cárcel de Abu Ghraib, en Irak, desde  principios del 2003 se emplearon las más variadas y escandalosas formas de torturas, por parte de los militares y los agentes de la CIA de EE. UU., en lo que se ha considerado como uno de los capítulos más oscuros en la historia de esa nación.

Imágenes tomadas por los propios militares cuando torturaban a reos indefensos salieron a la luz en el 2004, cuando el mundo se puso en shock al ver fotos y videos  donde se mostraba a prisioneros desnudos apilados formando una pirámide; que simulaban actos sexuales entre ellos mismos y en otras posturas  humillantes.

Estas verdades, muy resumidas, muestran al imperio cuyos gobiernos siempre han irrespetado los derechos humanos y que, en el tema de las cárceles y lo que ha ocurrido y ocurre en sus celdas, se constata la más completa violación de los mismos.

Estados Unidos: la parodia de un ataque contra Cuba en la ONU

«Cuba no teme a la mentira ni se arrodilla ante presiones, condicionamientos o imposiciones, vengan de donde vengan, se defiende con la verdad, que siempre, más temprano que tarde, termina por imponerse».

No podían ser más adecuadas estas palabras del General de Ejército Raúl Castro Ruz, precisamente en estos días cuando el Gobierno norteamericano pierde su tiempo en difamar una vez más a Cuba.

Este martes decidieron montar su teatro, con la anuencia del organismo internacional, en la sala del Consejo Económico y Social (Ecosoc) de la Organización de las Naciones Unidas, para el lanzamiento de la campaña denominada Jailed for what (Encarcelado por qué), en contra de Cuba.

El objetivo de esta burla a lo que representa la política exterior y la autoridad de un organismo como la ONU,  no es otro que el de promover una imagen de Cuba como supuesta violadora de los derechos humanos, en aras de justificar el prolongado bloqueo económico y comercial contra la Mayor de las Antillas.

La justificación para esta farsa es la acusación por parte de  Estados Unidos sobre la existencia de lo que llaman presos políticos y las supuestas violaciones de sus derechos humanos. Pero estas son solo acusaciones engañosas para tratar de silenciar al pueblo cubano, para empañar la obra de nuestra sociedad.

La puesta en escena de este martes, carente de espectadores, como era de esperarse, fue protagonizada por la embajadora Kelley E. Currie, representante de Estados Unidos en el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, quien fue la encargada de pronunciar el discurso central del ataque, Michael Kozak, oficial superior de la Oficina de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo del Departamento de Estado, una de las entidades que más dinero recibe y redirecciona para las acciones subversivas contra Cuba. Kozak fue Jefe de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana a fines de los años 90.

Se une esta vez, como ya es su costumbre siempre que los amos de Washington manden, Luis Almagro, secretario general de la OEA y el director ejecutivo del Instituto de la Raza e Igualdad, Carlos Quesada, junto al contrarrevolucionario Alejandro González Raga. ¿Qué se puede esperar de tan «elocuente» cónclave?

Allí sucedieron muchas cosas, varias lamentables. El web cast de Naciones Unidas no enfoca nunca a nuestra representante ante el organismo internacional, Excma. Sra. Anayansi Rodríguez Camejo, a quien se le niega la palabra, en varias ocasiones solicitada. Seguridad de la ONU saca de la sala de Ecosoc a quienes rechazan la campaña de EE. UU. contra Cuba. De fondo, en la sala donde Estados Unidos plaga de mentiras la  ONU, se escucha el reclamo ferviente de la delegación cubana.

Es casi una comedia lo que Estados Unidos ha intentado aquí. Cómo se atreve el Gobierno norteamericano a hablar de violación de derechos humanos cuando tortura en cárceles como las de Irak o Guantánamo, cuando es capaz de separar a niños forzosamente de sus padres inmigrantes,  cuando fomenta el uso de armas, esas que han quitado la vida a adolescentes en las propias escuelas estadounidenses.

A Washington se le acaban los pretextos, y lo que sucedió ayer en la ONU es muestra de su desesperación, de su falta de argumentos. Sabe que la mayor y más flagrante violación de los derechos humanos es el bloqueo que impone a los cubanos. Que no pretenda desviar la atención, que no intente ahora pasar de acusado a acusador. A Cuba no han podido rendirla ni con bloqueo, ni amenazas, ni mentiras, ni campañas difamatorias.