Escalada en la retórica hostil de EE.UU. contra Cuba

Denuncia de Carlos Fernández de Cossío, director general para EE.UU. del MINREX.

El Director General a cargo de los Estados Unidos, Carlos Fernández de Cossío, alertó que en los últimos meses el gobierno de los Estados Unidos ha escalado la retórica hostil contra Cuba. “Acude a reiterados pronunciamientos de altos funcionarios destinados a fabricar pretextos para conducir a un clima de mayor tensión bilateral”, dijo el funcionario.

Aclaró que “de manera muy específica, Estados Unidos pretende defender con cualquier recurso la política unilateral de bloqueo económico, que es objeto de repudio universal por su carácter criminal y violatorio del Derecho Internacional”.

Señaló que el gobierno estadounidense “conoce que se trata de una conducta que no cuenta con el respaldo de la población estadounidense, ni de los cubanos allí residentes” y puntualizó que sus dirigentes atacan al sistema político y social escogido libremente por el pueblo cubano, desconociendo el derecho soberano de todo país a determinar su destino.

“Fabrican acusaciones infundadas contra Cuba con los llamados incidentes de salud, emitiendo imputaciones difamatorias sobre la seguridad de sus diplomáticos en Cuba”, añadió Fernández de Cossío

Agregó que pretenden retomar la fracasada campaña contra Cuba en el área de los derechos humanos.  Apuntó que “lejos de dialogar sobre la base del respeto, como Cuba ha estado dispuesta a hacerlo con fines de cooperación y como lo hace con otros países, el gobierno de Estados Unidos acude a las acusaciones fraudulentas y a campañas difamatorias”.

Recordó que se trata “del gobierno que ha virado la espalda a las Naciones Unidas en lo que respecta a los derechos humanos”, que con demasiada frecuencia se reportan en Estados Unidos o por acciones de su gobierno “casos de abusos con la pena de muerte, de violencia policial, de decenas de miles de personas sin vivienda, de abusos a los niños, a los que se separan de sus padres, y de bombardeos que matan a civiles inocentes en terceros países, nada de lo cual ocurre en Cuba o por causa de Cuba”.

Según el Director General, el gobierno estadounidense dedica cada año recursos millonarios “para atentar contra el orden constitucional cubano, interferir en los asuntos internos y financiar a individuos que actúan como agentes de una potencia extranjera, lo que en Cuba es ilegal, al igual que lo es en los Estados Unidos y en otros países”.

Fernández de Cossío denunció por “irresponsables y provocadoras las declaraciones y falsedades” que el gobierno de Estados Unidos utiliza con el propósito de justificar el retroceso impuesto en las relaciones bilaterales.  Recordó que “recientemente se han incorporado a las estructuras de política exterior del gobierno figuras de reconocida trayectoria anticubana, capaces, como ya lo han hecho en el pasado, de fabricar falsedades que han quedado desenmascaradas y documentadas públicamente, incluso por el Congreso de los Estados Unidos”.

“Cuba es un país de paz, que desarrolla sus relaciones exteriores sobre la base del respeto y la cooperación, que tiene una trayectoria reconocida de solidaridad y amistad, particularmente con los países en desarrollo”, puntualizó el funcionario y agregó que “es la política de los Estados Unidos hacia Cuba la que sufre aislamiento”.

Señaló que, como se verá, el próximo 31 de octubre la comunidad internacional reclamará una vez más en las Naciones Unidas el fin del bloqueo.  “El gobierno de los Estados Unidos y su Departamento de Estado deberían prestar atención a ese reclamo universal”. (Cubaminrex)

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Cuba condena y rechaza de la manera más enérgica evento anticubano promovido por Estados Unidos en la sede de las Naciones Unidas

NUEVA YORK, 15 de octubre de 2018.- El Departamento de Estado de los Estados Unidos emitió un comunicado de prensa el pasado 12 de octubre, mediante el cual informó de la intención de ese gobierno de utilizar la sala del Consejo Económico y Social (ECOSOC) de las Naciones Unidas para celebrar un evento, en el cual lanzarán una Campaña denominada “Jailed for what” en contra de Cuba, el próximo martes 16 de octubre de 2018.
Con esta acción en  la sala del ECOSOC, un Órgano Principal de la Organización, se intenta empañar el nombre de las Naciones Unidas en un acto contra un Estado miembro, en contravención de los propósitos y principios de la Carta.
El propio carácter de la nota de prensa distribuida por el Departamento de Estado, muestra claramente los objetivos que se persiguen con este evento, al anunciar el inicio de una insultante y falaz campaña contra Cuba.
El evento constituye una farsa política del peor gusto, edificada sobre falsos argumentos y con actores de reparto, algunos de procedencia cubana, quienes con oscuro historial al servicio de una potencia extranjera, se suman a la escalada de acciones contra Cuba de la actual administración norteamericana, enfrascada en justificar la política genocida de bloqueo económico, comercial y financiero contra la isla. Dicha política constituye el principal obstáculo al desarrollo de Cuba y una violación flagrante de los derechos humanos de su pueblo. Bien ameritaría que el gobierno de los Estados Unidos transformase su campaña de ignominia por perdón sentido y reparación al pueblo cubano por los daños ocasionados por los ya 56 años de aplicación del bloqueo.
Ante estos sucesos, la Embajadora y Representante Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas, Excma. Sra. Anayansi Rodríguez Camejo,  ha dirigido una carta de protesta, con fecha 13 de octubre, al Secretario General de las Naciones Unidas, Excmo. Sr. Antonio Guterres, y a otros altos funcionarios de la Secretaría en la que recuerda que las normas relativas a la utilización de las salas de conferencias establecen claramente que solo se realizarán los eventos que estén en consonancia con los propósitos y principios de las Naciones Unidas y estén justificados por su pertinencia para la labor de la Organización.
La carta de la Embajadora refiere que el citado evento viola de manera flagrante dichas normas y la Carta de las Naciones Unidas, por lo que cuenta con el total rechazo de Cuba y en consecuencia, “solicita que se cancele la realización del evento planificado por Estados Unidos dentro del perímetro de las instalaciones de las Naciones Unidas y se realice una investigación interna a fin de determinar las responsabilidades por las violaciones apuntadas.”
Cuba se enorgullece de su ejecutoria en materia de derechos humanos, cual desmiente cualquier manipulación en su contra. Estados Unidos carece de moral para dar lecciones y mucho menos en esta materia. Dicho país, con su escasa adhesión a instrumentos internacionales de derechos humanos, tiene un patrón de violaciones sistemáticas de todos los derechos humanos, incluido el uso de la tortura, la detención y la privación de libertad arbitrarias, como ocurre en la Base Naval de Guantánamo, territorio cubano ilegalmente ocupado; el asesinato de afroamericanos por policías; la muerte de civiles inocentes por sus tropas de intervención y ocupación; la xenofobia y represión, encarcelamiento de inmigrantes, incluidos niños a los que se separan de sus familias.
Cuba condena y rechaza de la manera más enérgica esta nueva acción anticubana por parte del gobierno de los Estados Unidos y espera que la Secretaría haga valer las normas establecidas, actúe en consonancia con la Carta de la ONU y, en consecuencia,  cancele la realización de dicho evento en las instalaciones de la Organización.

(Cubaminrex-Misión Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas)

Cuba denuncia en Diálogo Interactivo sobre DDHH de Naciones Unidas, nueva maniobra estadounidense contra la isla

NUEVA YORK, 15 de octubre de 2018.- Cuba participó hoy en el Diálogo Interactivo con la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Sra Michele Bachelet, el cual tuvo lugar en el seno de la Tercera Comisión de la ONU.

La Representante Permanente de Cuba ante la organización, Embajadora Anayansi Rodríguez Camejo, intervino en el evento para denunciar la creciente politización en el tratamiento de la cuestión de los derechos humanos, en particular contra países del Sur. Ello, agregó, viola los principios de objetividad, no selectividad e imparcialidad, que Naciones Unidas desea imprimirle al análisis del concepto.

Rodríguez Camejo, expuso como el más reciente ejemplo, el evento contra Cuba que el gobierno de Estados Unidos pretende realizar este martes 16 de octubre, en la sala del ECOSOC, uno de los órganos principales de la ONU.   Argumentó que dicha intención, usando el nombre y los predios de las Naciones Unidas para atacar a uno de sus Estados Miembros, es una clara violación de los propósitos y principios de la Carta y el Derecho Internacional, y de las normas de esta Organización para la celebración de sus reuniones.

El evento contra Cuba, cual forma parte de una campaña difamatoria contra la isla, constituye además un nuevo ultraje a la soberanía del pueblo cubano y un irrespeto a su libre determinación, lo cual, aseguró la diplomática, enfrentará el más enérgico rechazo y condena.

La embajadora –quien pidió a la Secretaría de las Naciones Unidas que no permita una agresión de manipulación de los derechos humanos contra uno de sus Estados Miembros–,  enfatizó que el Gobierno de Estados Unidos carece de toda autoridad moral para juzgar a Cuba, cuando su actual administración, impulsa una agenda de ideas supremacistas, racistas y xenófobas.

(Cubaminrex-Misión Permanente de Cuba ante Naciones Unidas)

Intervención de la delegación cubana en el Diálogo Interactivo con la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

TERCERA COMISIÓN – 73 AGNU
Nueva York, 15 de octubre de 2018

Señor Presidente:

Agradecemos la presentación oral de la Sra. Bachelet, a quien felicitamos por su designación como Alta Comisionada, y reiteramos nuestro apoyo en los esfuerzos por promover la causa de los derechos humanos sobre la base de la objetividad, no selectividad e imparcialidad. Asume esta tarea rodeada de grandes retos. Entre ellos, la creciente politización en el tratamiento de la cuestión de los derechos humanos, en particular contra países del Sur.

Un ejemplo claro lo constituye el evento contra Cuba que el gobierno de Estados Unidos pretende realizar mañana 16 de octubre, en la sala del ECOSOC, un órgano principal de esta Organización.

Cuba denuncia la perversa intención de celebrar este evento, usando el nombre y los predios de las Naciones Unidas para atacar a uno de sus Estados Miembros. Su realización constituiría una clara violación de los propósitos y principios de la Carta y el Derecho Internacional, y de las normas de esta Organización para la celebración de sus reuniones.

Tanto el evento convocado como la campaña que pretenden lanzar, constituyen un ultraje a la soberanía del pueblo cubano y un irrespeto a su libre determinación. Enfrentarán nuestro más enérgico rechazo y condena.

No es Estados Unidos quien dará lecciones de derechos humanos a Cuba. No tiene autoridad moral alguna para hacerlo, mucho menos bajo la nueva administración, con una agenda que impulsa las ideas supremacistas, racistas y xenófobas.

Esperamos que Naciones Unidas, y en particular su Secretaría, no permitan una agresión como esta contra uno de sus Estados Miembros, mediante la manipulación de los derechos humanos.

Muchas gracias

 

Fracasa show anticubano para justificar el bloqueo

Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores

El Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba rechaza de la manera más enérgica la campaña difamatoria contra Cuba en materia de derechos humanos, lanzada  el 16 de octubre, por el gobierno de los Estados Unidos en la sede de las Naciones Unidas.

Como ya se ha alertado, esta acción se inscribe en la secuencia de declaraciones contra nuestro país realizadas durante las últimas semanas por funcionarios de alto nivel del gobierno de los Estados Unidos, que muestran una hostilidad creciente hacia Cuba y la Revolución Cubana.

Llama la atención que tenga lugar sólo dos semanas antes de la votación por parte de la Asamblea General de la ONU del proyecto de resolución titulado “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de los Estados Unidos contra Cuba”.

Este tipo de acciones persigue como objetivo la fabricación de pretextos para mantener e intensificar el bloqueo, que constituye una violación masiva, flagrante y sistemática de los derechos humanos de las cubanas y cubanos.

El gobierno de los Estados Unidos no tiene autoridad moral alguna para criticar a Cuba.

En lugar de preocuparse por los supuestos “presos políticos” que, según aducen, existirían en Cuba, deberían hacerlo por las violaciones de los derechos humanos que se producen en su propio territorio. En nuestro país no existen prisioneros políticos desde el propio triunfo de la Revolución en 1959.

No puede hablar de derechos humanos y democracia un país cuyo sistema electoral es corrupto por naturaleza y tiene un gobierno de millonarios, destinado a aplicar medidas salvajes contra las familias de menos ingresos, los pobres, las minorías y los inmigrantes. Un país en el que, en las campañas electorales y los procesos políticos, no hay límites éticos, se promueve el odio, la división, el egoísmo, la calumnia, el racismo, la xenofobia y la mentira. En el que el dinero y los intereses corporativos son los que definen quién será electo.

En Estados Unidos, se niega el derecho al voto a centenares de miles de estadounidenses por ser pobres. En nueve Estados, no pueden votar quienes tengan facturas legales o multas judiciales por abonar. En Alabama, más de 100.000 personas con deudas fueron eliminadas de las listas de votantes en 2017.
Los medios de información son coto de élites corporativas. Un grupo extremadamente pequeño de corporaciones controla los contenidos que el público consume, mientras se anula o convierte en marginal cualquier versión u opinión discrepante.
Es una vergüenza que en el país más rico del mundo cerca de 40 millones de personas vivan en situación de pobreza, 18,5 millones en pobreza extrema y 5.3 millones en condiciones de pobreza absoluta. La vida de los “sin hogar” es miserable. En el 2016, 553 742 personas pasaban las noches a la intemperie en Estados Unidos.

El diseño y aplicación de políticas ha sido secuestrado por los llamados “intereses especiales”, es decir, el dinero corporativo. La falta de garantías de educación, salud y seguridad social, las restricciones a la sindicalización y la discriminación terrible de género son prácticas cotidianas.
Las mujeres estadounidenses son claramente discriminadas laboralmente y siguen recibiendo salarios inferiores a los de los hombres por la realización de iguales trabajos. La pobreza, salud y problemas de seguridad de los niños son preocupantes. Las personas con discapacidades sufren abusos violentos. El acoso sexual y las violaciones generalizadas motivan múltiples denuncias y protestas. Los asesinatos de personas LGTBI se incrementaron durante el 2017, en un marco de discriminación continuada contra ese colectivo en la legislación estatal y federal.
En Estados Unidos, la riqueza media de las familias blancas es siete veces superior a la riqueza media de las familias negras. Más de uno de cada cuatro hogares negros tenía un patrimonio neto de cero o negativo. La tasa de desempleo de los negros es casi el doble que la de los blancos.
El gobierno de los Estados Unidos debería responder por las 987 personas que murieron durante  2017 a manos de agentes encargados de hacer cumplir la ley empleando armas de fuego. Según esos datos, las personas afroamericanas, que constituyen un 13% de la población, representaron casi el 23% de las víctimas.
Existe una discriminación racial sistemática en la aplicación de la ley y en los órganos judiciales. Los infractores varones negros fueron condenados, como promedio, a penas un 19,1% más largas, que aquellos blancos infractores que se encontraban en situaciones similares.
Los crímenes de odio por motivos de raza alcanzaron un récord en los últimos años y sólo en el 2016, fue informado un total de 6.121 delitos de odio ocurridos en Estados Unidos.
Los delitos violentos han ido en aumento. El gobierno de ese país, al servicio del lobby de las armas, no ejerce un control efectivo sobre estas, lo que causó un continuo incremento de homicidios, incluso de adolescentes.
Estados Unidos debería poner fin a la separación de familias migrantes, y a la reclusión de centenares de niños, incluso en jaulas, separándolos de sus padres.

Mientras Estados Unidos le da la espalda a los mecanismos de derechos humanos de las Naciones Unidas, Cuba mantiene un elevado nivel de actividad y cooperación, lo que le ha granjeado el respeto en los órganos pertinentes de la Organización y entre los Estados miembros.

Estados Unidos, que fue el promotor y sostén de las sangrientas dictaduras militares en nuestra región, con la complicidad de la OEA, ha declarado la vigencia y aplicabilidad de la Doctrina Monroe como instrumento de política exterior, en total desprecio de la Proclama de la América Latina y el Caribe como Zona de Paz.

En el archipiélago cubano, los únicos prisioneros que son privados de sus derechos y dignidad, torturados y confinados por largos períodos, sin base legal, tribunales de justicia ni debido proceso, son los que mantiene el gobierno de los Estados Unidos en el centro de detenciones arbitrarias y torturas en la Base Naval de Guantánamo que ocupa ilegalmente parte de nuestro territorio.

En la sesión del lunes de la Comisión de Asuntos Socio-Humanitarios de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la Representante Permanente de Cuba, embajadora Anayansi Rodríguez Camejo, presentó la denuncia de esta provocación que recibió el repudio expreso de 11 países. La Embajadora de Estados Unidos ante el ECOSOC, quedó sin argumentos y en absoluto aislamiento.

El Buró de Coordinación del Movimiento de Países No Alineados, convocado de emergencia, sesionó con la presencia de 91 delegaciones, de las que 17 intervinieron expresamente en oposición a la calumniosa maniobra.

Las Misiones Permanentes de Bolivia, Nicaragua y Venezuela estuvieron allí en solidaridad con Cuba. Como se apreció en las imágenes de televisión, los Estados miembros y los otros invitados, casi sin excepción, declinaron participar en la farsa de este martes, a la que apenas asistieron “representantes” de supuestas organizaciones “no gubernamentales” financiadas por el Departamento de Estado, y un puñado de cipayos que cobran sueldo de este o de sus testaferros.

Hizo uso de la palabra en este circo, la ayer vapuleada Embajadora de Estados Unidos ante el ECOSOC; moderó el “panel” un ex Jefe de la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana en los años 90, quien conoce personalmente a los apátridas de la nómina del Buró de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo del Departamento de Estado.

Un ejemplo de la calaña de los convidados, son dos de los asalariados de Estados Unidos en su política anticubana, utilizados nada menos que como “panelistas” en el “evento”. Ellos dirigen las organizaciones “Instituto de la Raza, la Equidad, y los Derechos Humanos” y el “Observatorio Cubano de Derechos Humanos”. La primera de estas organizaciones recibió 290 mil dólares de las autoridades estadounidenses, mientras la segunda obtuvo 67 mil 434 dólares, destinados al objetivo de subvertir el orden constitucional cubano.

Y, no podía faltar en el show, el histérico Secretario General de la OEA que hizo un receso en su campaña personal de denuestos y agresiones contra la Revolución Bolivariana y Chavista para hacer turismo de eventos en Nueva York.

Cumpliendo escrupulosamente los requisitos publicados por el Departamento de Estado, se inscribieron para participar 22 representantes de 9 organizaciones no gubernamentales estadounidenses que abogan por el fin del bloqueo y la normalización de relaciones con Cuba. Curiosamente, todas excepto una, fueron impedidas de asistir por los nada democráticos anfitriones. Otros invitados fueron expulsados de la sala.

Los periodistas, que terminaron por ser la mayoría de los presentes, mostraban caras de diversión o de resignación, en el caso de los destinados a complacer a los propietarios o editores de la rentable industria de la desinformación.

Es motivo de especial preocupación que se haya permitido que dicho “evento” anticubano tuviese lugar en la magna sede de la Organización de las Naciones Unidas y que se haya realizado en el Día Mundial de la Alimentación, precisamente por parte del Estado que vota en contra de la Resolución “El derecho a la alimentación” del Consejo de Derechos Humanos  y de la Asamblea General.

Para hacerlo, se han violado las normas que rigen el uso de las salas y los servicios de las Naciones Unidas, que dejan claro que “sólo se realizarán eventos que estén en consonancia con los propósitos y principios de las Naciones Unidas y estén justificados por su pertinencia para la labor de la Organización”.

El Departamento de Estado de los Estados Unidos pretende otra vez utilizar las instalaciones de las Naciones Unidas como su coto privado. El Ministerio de Relaciones Exteriores denuncia que una acción de esta naturaleza no puede ser considerada en consonancia con los propósitos y principios de la Organización, ni pertinente para su labor, cuando está dirigida específicamente contra la independencia y libre determinación de un Estado miembro, y en el marco de una campaña de hostilidad y amenazas contra Cuba, repudiada por la comunidad internacional.

El Ministerio de Relaciones Exteriores solicita respetuosamente a la Secretaría General de las Naciones Unidas una investigación rigurosa y urgente de lo ocurrido, de cuyo resultado informe oportuna y apropiadamente a la Asamblea General para que se adopten las medidas pertinentes para prevenir estos actos agresivos contra Estados soberanos.

La Habana, 16 de octubre de 2018

(Cubaminrex)

Bloqueo a Cuba viola intereses de los países, subraya Díaz-Canel

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó este domingo que el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos daña al pueblo cubano y atenta contra la soberanía y los intereses de los países.

A través de su cuenta en la red social Twitter, el mandatario expresó que lo anterior se debe a la agresiva aplicación extraterritorial de esa política unilateral.

Este sábado Díaz-Canel señaló por esa propia vía que el cerco es el principal impedimento para el progreso económico del país, y enfatizó que se trata del sistema de sanciones económicas más abarcador y prolongado que se haya aplicado jamás contra país alguno, según reseña PL.

A pocos días de que la Asamblea General de la ONU vote, el 31 de octubre, por un nuevo proyecto de resolución sobre la necesidad de poner fin al bloqueo, numerosas denuncias surgen dentro y fuera de Cuba para exigir el cese de esa política de Washington.

Desde 1992, iniciativas similares recibieron un categórico respaldo, que en los últimos tres años patentizaron 191 de los 193 Estados miembros de esa organización multilateral.

De acuerdo con el informe anual del Ministerio cubano de Relaciones Exteriores sobre los daños que provoca el bloqueo a la mayor de las Antillas, las pérdidas causadas a Cuba entre abril de 2017 y marzo de 2018 se calculan en cuatro mil 321 millones 200 mil dólares.

Además, detalla que los daños acumulados durante casi 60 años ascienden a 933 mil 678 millones de dólares, tomando en cuenta la depreciación del dólar frente al valor del oro en el mercado internacional.

Denuncia sociedad civil cubana impacto del bloqueo de EE.UU

En Cadenagramonte

Más de un centenar de organizaciones de la sociedad civil cubana denunciaron en esta capital el impacto económico y psicológico del bloqueo impuesto por Estados Unidos a la isla durante casi seis décadas.

En el  XV Foro de la Sociedad Civil para condenar esa política de la Casa Blanca, efectuado este viernes, el presidente de la Asociación Cubana de Naciones Unidas, Fermín Quiñones, calificó al cerco de principal obstáculo para el desarrollo de la mayor de las Antillas.

Asimismo, insistió en que el bloqueo constituye la principal barrera para las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, y afecta por su carácter extraterritorial los vínculos con otros países.

Quiñones reiteró en la instalación del foro el compromiso de la sociedad civil de la isla caribeña con la lucha contra la hostilidad norteamericana y agradeció la solidaridad internacional.

El encuentro que convocó a trabajadores, estudiantes, campesinos, intelectuales y otros sectores de la sociedad cubana tuvo lugar 19 días antes de que la Asamblea General de la ONU vote un nuevo proyecto de resolución sobre la necesidad de poner fin al bloqueo estadounidense.

Año tras año desde 1992, el principal foro deliberativo de Naciones Unidas ha adoptado de manera categórica una iniciativa similar, en los últimos tres años con el respaldo de 191 de los 193 Estados miembros de la organización multilateral.

Espinosa: EEUU viola orden mundial con bloqueo a Cuba

Publicado en Hispan TV

“A pesar de que la comunidad internacional vota en contra de los embargos contra Cuba, siempre EE.UU. y el régimen de Israel buscan presionar por medio de la fuerza y la injerencia a la isla para afectar a la soberanía de cubanos y su estado de determinación”, puntualizó el domingo el analista Héctor Iván Huertas Espinosa desde la capital colombiana, Bogotá, en una entrevista con HispanTV.

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, censuró el bloqueo estadounidense contra su país, a dos semanas de que se someta a votación en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) una resolución que pide levantar el embargo.

Según Díaz-Canel, la medida norteamericana daña a los cubanos y atenta contra los intereses de todos los países. Por su parte, la Cancillería cubana denunció que Washington ha aumentado sus hostilidades antes de la votación.

Desde 1992, Cuba presenta cada año un proyecto de resolución en la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) que reclama el fin del bloqueo. El texto ha sido aprobado cada año, pese al rechazo de Washington.