La calidad de la música cubana merece mecanismos eficaces para su promoción

 Jorge Gómez, presidente del comité del Cubadisco.  foto tomada de internet
Jorge Gómez, presidente del comité del Cubadisco. Foto: Tomada de Internet

La Feria internacional Cubadisco, que concluyó este fin de semana, no estuvo exenta de polémica. El músico Jorge Gómez, presidente del Comité del Premio del mayor evento de la discografía cubana, habla con Granma sobre la relevancia del foro para la música y los músicos de la Isla, y comenta en torno al debate suscitado sobre las categorías en concurso.

–¿Cuáles han sido las diferencias de este Cubadisco con ediciones anteriores?

–En el caso de este año, las diferencias fundamentales han tenido que ver con la fecha (siempre ha sido alrededor de mayo, y este año fue en septiembre), y el hecho de que se ha unido a Primera Línea, un encuentro de profesionales del sector de la música y los espectáculos, vinculado con Womex, que se celebra por tercera vez en La Habana.

–¿Qué relevancia le concedes a este evento?

–La calidad y capacidad competitiva de nuestra música –incluso para los grandes mercados internacionales– merecen que encontremos, y hagamos nuestros, mecanismos de promoción y difusión eficaces y acordes con los tiempos que corren. Cubadisco y su Premio forman parte de esos mecanismos.

–Hay músicos que han expresado su desconcierto porque luego de ganar un premio Cubadisco no se les facilitan estrategias de promoción.

–Siempre hay matices y posiblemente haya opiniones demasiado apocalípticas, pero es obvio que tienen razón. Incluso la impresión física de los discos se ha convertido en uno de los más difíciles retos de nuestras casas discográficas. Me consta que hacen un gran esfuerzo para que todos los discos existan.

Pero eso trasciende con mucho la conciencia del hecho y la buena voluntad de resolverlo. En los dos últimos años, a falta de discos físicos de cada obra premiada, Cubadisco, en coordinación con la Egrem, ha producido un set de dos CD con una compilación en que están recogidos temas de todas las obras premiadas. Ese disco está listo al término de la ceremonia de premiación. Este año será igual. No es lo óptimo, pero es algo. Ya en otros aspectos de ese mismo asunto, como las estrategias comerciales y de promoción, incluida la difusión en nuestra propia radio y televisión, hay todavía mucho camino por recorrer. En las circunstancias actuales, la organización de Cubadisco puede hacer muy poco en ese sentido.

–En esta edición se ha criticado la ausencia de discos en las categorías de mejores agrupaciones de música popular bailable, como es el caso de Cantor del Pueblo, de Havana D’ Primera, nominado, sin embargo, en el cuestionado apartado Voces de música popular bailable. ¿Cuál es su posición al respecto?

–Nosotros  tenemos claro que Alexander Abreu y Havana D’ Primera no solo es música popular bailable, sino que es uno de los pesos pesados de esa categoría. Tan claro que, mucho antes, en el 2015, su disco La vuelta al mundo compitió en Cubadisco dentro de esa categoría, obtuvo el Premio y terminó alzándose con el Gran Premio Cubadisco 2015.

«La intención no fue sacar del área música popular bailable a ninguno de los ubicados en esta nueva opción, sino todo lo contrario: poder reconocer a una cantidad mayor de esos artistas tan populares y queridos, que mantienen viva, y con la mejor salud, la más emblemática de nuestras manifestaciones musicales. No parece del todo justo que, mientras en otras áreas donde la producción llega apenas a una decena de títulos en el año, aparezcan cinco nominados y un premio, estemos obligados a hacer lo mismo con un área donde la cantidad de obras presentadas está cerca de los 40 títulos, que en general tienen excelente factura, y que son obras y artistas que forman parte esencial del entretenimiento y la vida espiritual diaria de la gran mayoría del pueblo cubano.

«Uno puede estar de acuerdo o no con las categorías en que están ubicadas las obras. Pero poner en entredicho las intenciones o la capacidad de un grupo de profesionales cuyo principal dolor de cabeza no ha sido “a quién premiar”, sino “a quién no premiar”, es una acción profundamente injusta, aun cuando no fuera malintencionada.

«El Comité del Premio ha actuado, como siempre, como un órgano colegiado. En él conviven y/o son consultadas permanentemente personas entre las cuales hay musicólogos de enorme prestigio, con cátedras en el nivel superior de música, compositores, arreglistas y productores de larga trayectoria en la música popular cubana, con más de un Premio Cubadisco y presencia hasta en los famosos Grammy. Cualquiera que sea mi posición personal (y no siempre estoy de acuerdo con todos los resultados finales), a partir del momento en que se asume un criterio en el Comité, esa es mi posición».

–El disco Cantor del Pueblo, sin embargo, fue nominado en la categoría de mejor álbum de salsa en los Grammy Latino. ¿Puede interpretarse como un error del jurado del Cubadisco la ausencia de este álbum en la categoría de mejores agrupaciones de música popular bailable?

–Ya eso va por otro lado. Aun los más recalcitrantes detractores en Cuba de los Grammy y otros mecanismos similares, no dejan de felicitarse ante las nominaciones y premios obtenidos por Irakere, Van Van, Omara, Havana D’Primera, Septeto Santiaguero, Eliades Ochoa, Pablo Milanés, La rumba soy yo, X Alfonso o Maykel Bárzaga Jr.

«No soy de los detractores a ultranza de los mecanismos de seducción de la industria musical, y llevo muchos años tratando de promover un justo equilibrio entre esos mecanismos y la necesaria defensa de nuestra identidad cultural en la desigual guerra simbólica y antihegemónica en que estamos inmersos. De modo que no soy un detractor de los Grammy que, por otro lado, constituyen importantes rampas de lanzamiento de nuestra música hacia otros mercados. Pero jamás se me ocurriría pensar que una decisión de los académicos que ubican en categorías, nominan y premian en los Grammy puede descalificar a nuestros académicos (que, aunque todavía no hayamos sido capaces de reconocerlos así, lo son por su propia vida y obra). Te devuelvo la pregunta. Si el disco Cantor del Pueblo hubiera sido nominado en Cubadisco en la otra categoría, pero el Premio lo obtuviera otro disco –digamos Legado de Van Van, De Cuba pa’l mundo entero de Adalberto, Pasándola bien de Pupy, La vida cambió de Manolito Simonet o Yo me muero en La Habana de Elito Revé–, que ni siquiera están nominados al Grammy Latino, ¿sería también un error del jurado de Cubadisco? ¿Habrá que llegar a ese nivel de subordinación?».

Mafia, CIA y narcotráfico: alianza estratégica contra Cuba

CIA
Foto: Tomada de Internet

Desde 1942, como parte de una alianza estratégica, la mafia radicada en Cuba interactuaba con los servicios especiales estadounidenses y los gobiernos corruptos de la época, prestando grandes servicios en la manipulación de complejas situaciones políticas, en la represión al movimiento obrero y revolucionario en la Isla y en diversas coyunturas.

Así comenzaron a trascender los lazos que se entretejían entre senadores locales, mafiosos italianos y estadounidenses que compartían negocios de drogas con los cubanos, todos conectados con el gobierno de turno en La Habana y la embajada de Estados Unidos (EE. UU.) y los representantes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) desde su surgimiento en 1947, heredera de la Oficina de Asuntos Estratégicos (OSS).

En esa mescolanza retumbaron los vínculos comerciales entre Manuel Antonio Varona Loredo, primer ministro y presidente del Senado durante el gobierno de Carlos Prío Socarrás (1948-1952), con connotados mafiosos internacionales como Meyer Lansky y Santos Trafficante (hijo), e incluso con Lucky Luciano, quien viajó a La Habana en 1948 para tratar de abrir una sucursal para el tráfico de cocaína en territorio cubano.

En una reunión secreta de la mafia celebrada en los Montes Apalaches en 1954, además de dividirse las zonas de influencia entre los principales capos de confianza de Lucky Luciano: Joe Colombo, Alberto Anastasia, Meyer Lansky y otros mafiosos, surgió la idea de convertir a Cuba en la meca turística del Caribe.

Lansky, considerado segundo en la línea después de Luciano, pasó a ser el gran jefe de la mafia en Cuba, respaldado por Fulgencio Batista, quien con la maquinaria de grupos financiero-mafiosos y los servicios especiales habían dado el golpe de Estado del 10 de marzo de 1952.

En un pacto con el gobierno de Batista, la mafia concibió la construcción de una gran cadena de hoteles y casinos, fundamentalmente en La Habana y Varadero, con el fin de aprovechar todos los puertos de la costa norte. Cuba, en un futuro cercano, debía funcionar como un «portaaviones» para el flujo del tráfico de drogas entre América Latina y EE. UU., en proporciones superiores a la que se había alcanzado hasta ese momento.

A fines de la década de los 50, la inversión estadounidense en la Isla ascendía a mil millones de dólares y fluía de dos vertientes principales: el capital masivo de poderosos consorcios y corporaciones dominantes en la economía del país y los recursos de la mafia norteamericana. Mientras transcurrían los días sangrientos de la tiranía batistiana, los negocios de la mafia marchaban con prosperidad.

Investigadores de los orígenes de los cárteles colombianos de la cocaína y de la conversión de ese país en un imperio del narcotráfico internacional, señalan que todo comenzó a mediados de los años 50, cuando un grupo de contrabandistas antioqueños se lanzaron al mercado mundial de la cocaína en conexión con la mafia estadounidense que operaba en Cuba.

Un estudio de los colombianos Mario Arango y Jorge Child plantea que en 1958 agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI) detectaron en La Habana la existencia de la Medellín-Habana Connection, que importaba desde laboratorios en Colombia morfina, heroína y cocaína, para el cuartel general de Santos Trafficante (hijo) en la capital cubana, que luego eran trasladadas a territorio norteamericano.

En esos años, los gobiernos estadounidenses habían vuelto a poner en práctica el recurso de sus alianzas con grupos delincuenciales internacionales para materializar objetivos políticos estratégicos, mediante la instalación de un imperio mafioso, donde funcionarios del gobierno, jefes militares, policías, aeropuertos y aviones del régimen estaban al servicio de la represión contra el pueblo y del florecimiento del narcotráfico internacional, a la vez que los capos protegidos por la dictadura y la Casa Blanca contribuían al sostenimiento de un régimen que se tambaleaba por el avance y los triunfos del Ejército Rebelde y del movimiento revolucionario.

LOS REFUGIADOS DE LA CIA

Al producirse el triunfo revolucionario del 1ro. de enero de 1959, los principales traficantes y viciosos de la cocaína fueron los primeros en abandonar el país rumbo a Miami y otros destinos. Los periódicos de la época dejan constancia de la indignación popular tras conocerse la noticia de la estampida hacia EE. UU., con casi 20 millones de dólares robados, del excapitán Julio Laurent, esbirro jefe del Servicio de Inteligencia Naval, y Rolando Masferrer, cabecilla mafioso de un nutrido ejército particular de pistoleros a sueldo que según la prensa «ya hubieran querido para sí Luciano o Al Capone», pero del que sí dispusieron Batista y los capos de la droga en La Habana.

Insultante fue para la opinión pública cubana el hecho de que fueran abrigados y apañados tales ladrones y criminales por el gobierno de EE. UU. Entonces las autoridades cubanas confiscaron los casinos de juego y se produjo la salida de los mafiosos. Santos Trafficante (hijo) fue detenido y expulsado del país en agosto de 1959.

Los narcotraficantes norteamericanos y cubanos huyeron a Nueva York y Miami y se reorganizaron. Gran parte del negocio de la cocaína en la costa oriental de EE. UU. quedó en poder de los cubanos, quienes encubiertos como «luchadores por la libertad» y amparados por la CIA –al igual que las mafias sicilianas y corsas– pronto aprendieron a explotar las sensibilidades políticas de la agencia en su provecho. Washington volvió a utilizar a la mafia cubana y norteamericana para tratar de recuperar el poder, atentar contra la Revolución y sus dirigentes.

Los principales mafiosos de Cuba y EE. UU. incrementaron su capital y nuevos personajes iniciaban el gran salto a la lista de multimillonarios a través de sus servicios a dos trampolines bien definidos: el ejército estadounidense y la CIA. Se planearon y ejecutaron entonces, múltiples acciones terroristas, hasta la constitución de un ejército mercenario, aniquilado y derrotado en menos de 72 horas en Playa Girón, en abril de 1961.

El fracaso de Bahía de Cochinos dañó demasiado el orgullo de los gobernantes estadounidenses que deseaban más que nunca eliminar a Fidel Castro y a los principales líderes de la Revolución. Dentro del sinnúmero de estrategias diseñadas por la CIA para llevar a cabo el asesinato, el más desesperado y escandaloso para la opinión pública norteamericana reveló la alianza de los servicios especiales con la mafia.

Más de tres décadas y media después de los acontecimientos, el diario madrileño El País se hacía eco de la información desclasificada en 1997: «El sindicato del juego –la Mafia– estaba furioso con la revolución castrista, que le había hecho perder los mil millones de dólares anuales de la época que le procuraban sus inversiones en hoteles, casinos y burdeles de Cuba. Y seguía teniendo sicarios en la isla caribeña».

Se conoce también que, en agosto de 1960, el capo Sam Giancana, jefe de la mafia de Chicago, rechazó los 150 000 dólares que ofrecía la CIA por la cabeza del máximo dirigente cubano y afirmó: «A Castro lo matamos gratis». Entre septiembre de ese año y junio de 1962, el trío mafia-CIA-narcotráfico fracasó en al menos tres planes de atentado reconocidos en documentos que eran secretos hasta finales de los años 90.

En febrero de 1961, la CIA contactó al mafioso de la Florida Santos Trafficante (hijo) con el objetivo de introducir en Cuba unas cápsulas venenosas para atentar contra la vida del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.  Al ser expulsado de la Isla, dos años antes, había establecido fuertes nexos con cabecillas y organizaciones contrarrevolucionarias de la Florida; participó con algunas de sus «prominentes figuras» en negocios de narcotráfico desde Sudamérica y aprovechó para sus negocios instalaciones de la CIA en Guatemala, Costa Rica, Nicaragua y Panamá.

Para cumplir el encargo de la CIA y tratar de introducir el arma letal en Cuba, Trafficante acudió a su antiguo «colaborador», Manuel Antonio Varona Loredo, en quien confiaba la mafia y además era cabecilla de una organización contrarrevolucionaria que operaba en Cuba denominada Rescate, encargada de terminar la operación dentro del país.

La CIA confió a la mafia el caso Cápsula para tratar de no aparecer en escena, pero los vínculos estrechos de Trafficante con Varona fueron doblemente reveladores. El expresidente del Senado cubano era un mafioso Made in Cuba de los años 50, y a la vez un hombre de la CIA, que ensayaba papeles protagónicos en el montaje de la inminente invasión por Playa Girón.

Por su participación clandestina en el fallido plan de atentado cobró por «dos nóminas» de un solo origen: un millón de dólares a través de la mafia y 10 000 directamente de la CIA.

Un Partido de Revolución

Primera portada de Granma el 4 de octubre de 1965; el día anterior el Comandante en Jefe Fidel Castro había presentado a los integrantes del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, dado lectura a la carta de despedida del Che, y anunciado la creación de este periódico. Foto: Portada de la edición cubana

«El tema del papel dirigente del Partido Comunista en nuestra sociedad, al que no renunciamos, y que es apoyado por la mayoría del pueblo, tiene que ver con razones de fundamentos históricos, y a veces no se entiende esa realidad cubana, porque siempre se trata de ver la posición del Partido, o el rol que desempeña el Partido Comunista de Cuba en la sociedad nuestra como un partido electoral, y es que en las condiciones de Cuba el Partido no es electoral, tiene que ver con raíces históricas».

«Martí funda el Partido Revolucionario Cubano, que es la base de lo que hoy es el Partido Comunista de Cuba desde el punto de vista histórico, no por buscar un partido para elecciones. Martí busca un partido para enfrentar y desarrollar la revolución que le iba a dar la independencia y la soberanía al país sobre la base de la unidad, un partido que fuera lo totalmente abierto y democrático para incluir los intereses de la mayoría en función de la independencia y de la soberanía y que no diera posibilidades a rupturas, que no diera posibilidades a la desunión».
«En nuestra historia está muy marcado el tema de la unidad, la necesaria unidad. Cuando uno recorre nuestra historia, cuando hemos tenido brechas en la unidad, cuando se ha fracturado la unidad, hemos tenido los reveses (…)».

«La Revolución triunfa con la convergencia de diferentes fuerzas, Fidel unifica esas fuerzas, las lleva en un proceso largo, en los primeros años de la Revolución, a la unidad dentro del Partido Comunista de Cuba, y el Partido Comunista de Cuba entonces no es un partido de elecciones, es un partido de revolución, es un partido del pueblo, es un partido para lograr la unidad».

«Estoy convencido de que el enemigo de la Revolución Cubana sabe que su principal apuesta para derrotar a la Revolución tiene que ser fragmentar nuestra unidad y hacia eso dirige sus principales propuestas de subversión».
Fragmentos de la entrevista concedida por el Presidente cubano  Miguel Díaz-Canel, a la periodista Patricia Villegas, presidenta de Telesur.

El proyecto de Constitución: Un análisis sobre el preámbulo y el lugar del pueblo

De Cuba Información
Cubanos y cubanas de todas las edades en todas partes analizan y discuten el proyecto de Constitución del país como si estuvieran guiados por estas ideas cardinales de Martí: “El primer deber de un hombre es pensar por sí mismo” y “Un hombre que oculta lo que piensa, o no se atreve a decir lo que piensa, no es un hombre honrado.” A contrapelo de la inveterada campaña de sus enemigos históricos sobre la existencia de una sociedad amordazada, el pueblo cumple, presidido por la honradez, con el ejercicio democrático de convertirse en presencia y voz de una constituyente sui géneris para sellar con sus opiniones el proyecto aprobado por la Asamblea Nacional, para después confiar que esta recoja sus propuestas y alertas y cumpla su función constituyente de darle forma definitiva al proyecto, y luego la retorne enriquecida y perfeccionada para darle finalmente su vigencia mediante el voto universal, directo y secreto en el referendo que convocará oportunamente.

Como señalara el compañero Raúl, ello implicará un esfuerzo colosal de meses y días para conciliar el extenso espectro de propuestas y consideraciones, en que seguramente las propias matrices, ópticas y metodologías de discusión y análisis en el seno de la Comisión encargada del texto inicial, así como en el seno de las Comisiones y en las Sesiones plenas de la Asamblea Nacional, deberán sufrir cambios o adaptaciones, que permitan mejorar lo que fuera visto en las sesiones iniciales a la hora de abordar los criterios individuales de los diputados.

Basado en el análisis de la lectura del Proyecto de la Constitución, sugiero se consideren algunos aspectos contenidos en el mismo.

Sobre el estilo de la redacción del texto definitivo, debía valorarse el principio  de la equidad de género, gústenos o no, que es un enfoque vanguardia a nivel internacional, y que ya tuvo su expresión en la Constitución Bolivariana de Venezuela, para no tener que esperar que otra generación haga lo que podemos hacer hoy como revolución primera en América Latina y ejemplo a nivel mundial. Además, realizar una acuciosa revisión de la redacción, pues es posible detectar fallos y hasta contradicciones.

En relación con el PREÁMBULO pienso que deben revaluarse algunos enfoques de la actual Constitución que han sido omitidos, y recomiendo los añadidos en los párrafos siguientes:

5. por los aborígenes que se resistieron a la sumisión, (AÑADIR) simbolizados por el cacique Hatuey, primer rebelde de Cuba y América.

Esto se fundamenta en que si el Padre Las Casas en su Historia de las Indias fue justo y preclaro en rescatar del anonimato e inmortalizar su figura, que fue, además, el primer rebelde de América frente a los conquistadores y dejó un ejemplo para todos los tiempos de no aceptar el arrepentimiento frente a los enemigos aún a costa de la muerte física y espiritual, nosotros deberíamos incluirlo, pues su ejemplo es el repunte más alto de nuestra historia conocida como pueblo.

8. por los patriotas que en 1868 iniciaron las guerras de independencia contra el colonialismo español, (AÑADIR) fundando la República de Cuba en Armas.

Se fundamenta en el resalte del hecho cardinal que fue la fundación de la República de Cuba y la redacción de su primera constitución como Estado.

15. por el ideario y el ejemplo (AÑADIR) de CÉSPEDES, Martí y Fidel, y las ideas político sociales de Marx, Engels y Lenin.

Esta adición es justa  en un año en que se conmemora el  150  aniversario del inicio de las luchas independentistas y, por tanto, según dijera Fidel, de una sola Revolución Cubana. Merece estar el nombre de Céspedes, porque fue el iniciador de la Revolución, porque fue el presidente de la primera Asamblea Constituyente y fundador de la Republica de Cuba en Armas, porque fue su primer presidente, porque sacrificó sus bienes y parte de la familia, y luchó desde su cargo y fuera del mismo hasta morir en combate contra el enemigo español. Porque por algo es reconocido como el Padre de la Patria, y sus ideas son de las más esclarecidas del pensamiento cubano de la época. ¿Acaso no debe acompañar su nombre, también con sus ideas y ejemplo, a los nombres de Martí y Fidel, que son los tres grandes de Cuba, y son venerados juntos en el Cementerio de Santa Ifigenia, así como Marx, Engels y Lenin lo son de las ideas comunistas?

17. (AL FINAL DEL PARRAFÓ CUYAS LINEAS DICE): realizó las transformaciones democráticas e inició la construcción del socialismo, (AÑADIR) y continúa con el ideal de formación y construcción comunista de la sociedad.

En relación al lugar que debe ocupar EL PUEBLO en el articulado del CAPÍTULO I, debe tenerse en cuenta que el sujeto protagónico del Estado denominado República de Cuba es el pueblo cubano, tal como se reconoce en el Preámbulo histórico y doctrinario y todo lo demás que se deriva de su existencia, historia, cultura, trabajo, lucha, creación y sueños.

Por tanto, recomiendo que se valore dar la preeminencia AL SUJETO PUEBLO, pasándolo del 10mo artículo al 3ro, su debido lugar, tal como lo establece la Constitución vigente, y que quede así:

ARTICULO 3ro: - En la República de Cuba la soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, del cual dimana todo el poder del Estado. Ese poder es ejercido directamente o por medio de las Asambleas del Poder Popular y demás órganos del Estado que de ellas se derivan, en la forma y según las normas fijadas por la Constitución y las leyes.

A este enunciado, podría agregarse los contenidos que el actual Proyecto incluye en el artículo 3ro, como complemento de la definición anterior.

Esta propuesta se fundamenta, además de las consideraciones anteriores, en hechos fundamentales, ya que es el PUEBLO quien constituye el Estado cubano y es el pueblo

quien elige a los órganos del poder popular representativos en todos los niveles territoriales. Es el pueblo quien ahora se ha convertido en una gigantesca asamblea constituyente para darle forma definitiva a la Constitución, y que será la Asamblea Nacional, electa por él, quien debe perfeccionar el Proyecto, y será el pueblo quien la apruebe finalmente para hacerla suya. Además, hay que recordar el papel que Fidel siempre confirió al pueblo en todas las épocas y circunstancias. Su fe en el pueblo desde el Moncada estuvo presidiendo su actuación, la creación social y política-ideológica, las estrategias y luchas contra los enemigos de la Revolución. Hasta la defensa suprema de la nación frente a una invasión extranjera la concibió estratégicamente como “una guerra de todo el pueblo”.

Para meditar en torno a este asunto, quizás basten estas ideas de Fidel: “No hay pueblo que pueda ser derrotado, no importa qué poderoso sea el enemigo ni cuanta tecnología ni cuantos inventos tenga, porque lo que no se ha inventado nunca, ni se inventará, es la forma de dominar a un pueblo rebelde, a un pueblo decidido a luchar y a morir por los valores que considere más sagrados. Ese pueblo somos nosotros hoy”. “El pueblo, la revolución y la vida de cada uno de nosotros son inseparables.”

“La fuerza .La fuerza del pueblo está en su unión; la fuerza

del pueblo está en su mayoría; esa mayoría que…decide hoy sus destinos y que decide de acuerdo con sus propios intereses, siguiendo su propio camino.”

Considerando que han sido creación del pueblo en Revolución la fundación del Partido, de la UJC, de las organizaciones de masas y sociales (formas legales de la sociedad civil) y también la existencia de las instituciones religiosas, deberían aparecer como está estatuido en la Constitución vigente, que pienso tiene un orden más lógico que el que plantea el Proyecto; o sea, artículo 5 para el Partido, el artículo 6 para la UJC, el 7 ( en el Proyecto está en el 14) para las organizaciones de masas y sociales, y el 8 (en el Proyecto en el 15) para las instituciones religiosas. Todas ellas son el todo representativo del pueblo y de la sociedad cubana.

El hecho de que el Estado cubano sea de carácter socialista confiere importancia vital al hecho de que el Partido sea reconocido en el texto constitucional, aunque pudiera resaltarse al inicio que “la Revolución Cubana es la obra más acabada y trascendente de nuestro pueblo a lo largo de sus duras batallas por la autodeterminación, libertad y justicia, y el Partido Comunista de Cuba, alza toda la historia gloriosa de nuestro pueblo y la proyecta hacia el futuro.

Por su propio nombre y fines y el de la UJC, y muchas razones heredadas de la construcción socialista en nuestra Patria, debía incluir entre sus fines, al final del párrafo, “el avance hacia la sociedad comunista”, como lo recoge la actual Constitución, aunque no podamos barruntar en qué periodo histórico y circunstancias eso sea posible.

Lo enunciado en el primer párrafo del artículo, tal vez sea conveniente analizar su redacción a la luz de las ideas planteadas por Fidel, y que aparecen en la primera hoja del carné que portan los militantes del Partido. Estas son: “De la unión y de la idea, de la unidad y de la doctrina, en el crisol de un proceso revolucionario se ha forjado este Partido. Y por esas dos cosas tendremos que velar siempre: por la unidad y por la doctrina, porque son nuestros pilares fundamentales. Por el imperio del mérito en el seno del Partido, de las virtudes revolucionarias, de la sencillez y de la modestia, por la vinculación con las masas, de la cual jamás podrá separarse nuestro Partido, porque eso es lo que le da razón de ser y eso es lo que le da su prestigio, su autoridad y su fuerza. ¡Nunca por encima de las masas, siempre con las masas y siempre en el corazón del pueblo! ¡Que nuestra autoridad no emane de ser el Partido de la Revolución o de la autoridad que nos da el Partido por sí mismo, sino que nuestra autoridad emane siempre de la idea, del concepto que el pueblo tenga de los militantes y de los cuadros del Partido.”

De la lectura del Proyecto se infiere que se trata de un texto que recoge una visión integral para actualizar aspectos de nuestra realidad y configurar un futuro largo previsible. Su contenido  seguramente se enriquecerá con las opiniones francas de todos los sectores de nuestro pueblo, cuya cultura del debate se profundizará y alcanzará una dimensión superior. Lo más importante es que la Revolución salga fortalecida en lo que respecta a su unidad y sus proyecciones sociales transformadoras, y se garantice su futuro.

USA-elecciones: ¿Predominará el voto anti-Trump?

Latinos protestan contra las políticas de Trump

Aunque muchos lo anticipan de esa manera, el criterio no resulta claramente unánime.

Steffen W. Schmidt, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Iowa, declaró que el Partido Demócrata no debe confiarse en que el voto hispano pudiera facilitarle la victoria en los próximos comicios parciales de noviembre.

Así lo publicó, este domingo, el sitio digital Theconversation.com.

Schmidt argumenta que esa posibilidad pudiera ser estimulada por la política antiinmigrantes seguida por Trump.

Para ello, los demócratas tratan de ganarse a los latinos en los estados de mayoría republicana como Arizona y Florida.

Pero el profesor agrega que su investigación pone en duda que un masivo voto latino incline la balanza hacia los demócratas.

Lo fundamenta , a manera de ejemplo, por sondeos inexactos.

Steffen W. Schmidt considera que “el 2018 será una prueba aguda y significativa del comportamiento de los votantes latinos en Estados Unidos, respecto a las de 2016”.

Ahora la diferencia radica, entre otras, que muchos latinos estadounidenses y sus familias sufren la muy cuestionada política migratoria del presidente Donald Trump, así como la crueldad contra los jóvenes llamados “Dreamers”.

El profesor universitario alertó que si el voto latino se alejara en noviembre, de los republicanos, “Trump habrá puesto en peligro el futuro político de su propio partido”.

Algo resulta seguro: la actuación, por lo general, primitiva del mandatario, le ha restado fuerzas al Partido Republicano y ha transformado a la Casa Blanca en un sucio casino de públicas jugarretas.

Independencia y pueblo revolucionario

Desde Rebelión

Tremenda batalla geopolítica la que se ha librado esta semana pasada, en el seno de las Naciones Unidas. El discurso de Donald Trump, mostrando al desnudo el mesianismo religioso que sustenta el accionar imperialista de la élite fundamentalista de los Estados Unidos de América, ha dejado claro que hemos entrado en una peligrosa etapa donde la diversidad cultural y la paz del mundo están seriamente amenazadas por el patrioterismo de los cowboys (vaqueros). Ninguna nación puede estar tranquila.

“Defendemos a los Estados Unidos y al pueblo estadounidense. Y también estamos defendiendo al mundo”, expresó Trump en su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el pasado 25 de septiembre de 2018.

Esta frase sintetiza los cimientos religiosos de la superestructura ideológica del imperialismo yanqui: “Somos la nueva Jerusalén”; “Tenemos un destino manifiesto”; “Somos faro de libertad”; “Estamos obligados a cuidar nuestro patio trasero”; entre otras expresiones fundamentalistas, repetidas generación tras generación.

Tras enunciar dicha frase, el portavoz imperial pasa a explicar a lo largo de su discurso de qué y de quiénes tienen que defenderse. Según su interpretación, se defienden y nos “defienden”del expansionismo comercial de China y militar de Rusia, de la globalización impuesta por Europa, del socialismo venezolano, del fundamentalismo musulmán, de las amenazas nucleares que representan Irán y Corea del Norte, de los estafadores países de la Organización de Estados Exportadores de Petróleo (OPEP) y pare Ud. de contar. El doble rasero de la élite imperial no deja de asombrar.

En el desarrollo de su alocución, signada por la frase somos patriotas, es fácil deducir que el mandatario reclama para su nación el cetro del Imperio. El mensaje dado es contundentemente claro y duro, solo la nación “americana” tiene fundamentos religiosos válidos; solo ellos pueden fijar las reglas del comercio y los precios del petróleo; solo ellos pueden tener armas nucleares y hacer la guerra; solo ellos pueden decir que modelo de sociedad debemos tener los venezolanos y venezolanas y el resto de los países.

Vaya desafío que tiene la humanidad, vaya desafío que tenemos los venezolanos, las venezolanas. ¿Cómo preservar nuestra Independencia en un mundo en que lo poco que quedaba de respeto al derecho Internacional, garantía de paz entre las naciones, ha sido desconocido por el fundamentalismo yanqui en voz del Presidente Trump?

Consideramos en primer lugar que hay que rescatar, dentro de la gravedad de lo ocurrido en Naciones Unidas, que la posición sectaria, excluyente, amenazante y supremacista expresada por el gobernante estadounidense ha deslindado claramente el campo geopolítico mundial y especialmente ha evidenciado las contradicciones a lo interno del sistema de dominación mundial, cuya máxima expresión es la confrontación de la élite ultranacionalista que gobierna los Estados Unidos contra la élite globalizadora de la Unión Europea.

Esas contradicciones dejan intersticios para promover un gran frente de naciones independientes, que pueda articular una estrategia de defensa de un mundo plural, en el marco del derecho internacional, contra el intento de homogeneización imperial, reivindicando “la diversidad cultural, religiosa, política de la humanidad”, tal como lo planteó el compañero Presidente Nicolás Maduro en su discurso ante la Asamblea de Naciones Unidas, el pasado 26 de septiembre de 2018, donde respondió con coraje a la agresión permanente contra nuestra Patria y denunció la amenaza supremacista contra la humanidad.

En segundo lugar, para superar dichas agresiones, debemos reconstituir el tejido de nuestra unidad nacional; tenemos que consolidar la unidad entre los revolucionarios y las revolucionarias, desde el reconocimiento a la pluralidad y la reafirmación de lealtad con los principios históricos que hemos defendido como pueblo revolucionario y que el Comandante Hugo Chávez sintetizó y desarrolló, a lo largo de su vida como revolucionario, el modelo del socialismo bolivariano.

En tercer lugar, necesario es desechar las ilusiones que conllevan al extravío ideológico. Hoy más que nunca se requiere claridad teórica para poder desarrollar prácticas revolucionarias. Lo decimos sin rodeos, sin artilugios, lo decimos desde la convicción, con sinceridad y humildad, una lucha por la liberación y la Independencia nacional solo puede ser victoriosa si tiene como protagonista a la única clase potencialmente revolucionaria en la sociedad actual, el pueblo trabajador (obreros, campesinos, capas medias técnicas y profesionales, trabajadores por cuenta propia), así ha sido demostrado a lo largo de todo el siglo XX y lo que va del siglo XXI.

Compatriotas, solo los pueblos que defendieron sus ideas, que no arrearon sus banderas históricas han sido respetados por los imperios. Volvemos a insistir en esta afirmación: “Por suerte se ha visto a un puñado de hombres libres derrotar a imperios poderosos”, expresada por nuestro Padre Simón Bolívar, por estos días hace 200 años, en Angostura, respondiéndole a un agente norteamericano, respuesta bolivariana hoy más vigente que nunca.

Decimos nosotros, sólo un pueblo revolucionario es libre de cualquier condicionamiento, del sistema capitalista mundial y sus expresiones nacionales, para construir su propio modelo de sociedad. Sólo como pueblo sabio y libre alzaremos para siempre las banderas por las cuales hemos y seguimos luchando: Independencia, igualdad y prosperidad social. Una sociedad honesta, auténticamente humana. Por el camino de Bolívar y Chávez lo lograremos. ¡Venceremos!

Evo Morales: Bolivia jamás renunciará a la causa marítima

Evo Morales tras rechazo de demanda ante La Haya: Bolivia nunca va a renunciar al mar

Tomado de Juventud Rebelde

El presidente Evo Morales destacó este lunes el llamado de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) a que Bolivia y Chile continúen dialogando, a pesar del fallo que desestimó los argumentos bolivianos sobre la demanda marítima.

Morales aseguró que aunque el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya descartó la obligación de Chile a negociar una salida soberana al mar, sí es una necesidad para su país y para América Latina avanzar en una solución al diferendo.

Evo Morales leyó una de las disposiciones del órgano judicial que aunque no reconoce la obligación, sí exhorta a la buena voluntad de ambas partes a dar solución a este conflicto histórico. En su intervención, el líder indígena aseveró que Bolivia nunca va a renunciar a entablar una negociación para recuperar la salida al mar que perdió tras la invasión de su territorio en 1879, según reseñó Telesur.

En la sede de la CIJ en La Haya, Morales declaró a la prensa que si bien el fallo concluyó que Chile no está obligado a negociar con Bolivia el pedido de un acceso al mar, hay una invocación a continuar dialogando. «Los pueblos del mundo saben que mediante una invasión se nos ha arrebatado el acceso soberano» al mar, recordó el mandatario.

Es importante tener la capacidad de resolver temas pendientes, afirmó Morales, quien añadió que, aunque no exista obligación de negociar por parte de Chile sí hay una necesidad para estos países y para la región de resolver temas pendientes, reportó PL.

Bolivia nunca renunciará a la causa marítima, reiteró el gobernante boliviano acompañado por parte del equipo jurídico que presentó la demanda ante el tribunal. Recordó que el pueblo boliviano perdió su acceso soberano al océano Pacífico durante una invasión.

Morales agradeció el trabajo del equipo jurídico y toda la unidad el pueblo boliviano. Reiteró que su país está con la justicia y la razón y por eso tenemos razón y por eso entiendo este fallo de continuar el diálogo entre ambas partes.

Este lunes el órgano judicial de Naciones Unidas falló 12 votos contra tres que Chile no tiene obligación de negociar con Bolivia el pedido de este país de acceder al mar. Esta era la base de la demanda boliviana presentada en 2013 y admitida dos años después por el alto tribunal de la ONU.

La Paz apeló al artículo 31 del Tratado Americano de Soluciones Pacíficas (Pacto de Bogotá, vigente desde 1948) y citó una decena de compromisos escritos asumidos por altos representantes chilenos de 1920 a 2010 para negociar ese pedido.

Chile, a su vez, tras ocupar con sus tropas en 1879 unos 120 mil kilómetros cuadrados de territorios sobre una línea costera de 400 kilómetros, afirmó, basado en el Tratado de 1904, que no había nada pendiente sobre el tema.

Agradecemos al diputado humanista chileno Florcita Motuda, quien señaló que una salida al mar para Bolivia es perfectamente viable. Con diálogo y voluntad se puede encontrar una solución a nuestra demanda marítima, dijo Evo Morales Ayma en su cuenta de Twitter.

Mi profundo homenaje al pueblo boliviano que siempre permaneció unido. Es por todos los bolivianos y bolivianas que nunca escatimaremos ningún esfuerzo. Mi agradecimiento a los que hicieron posible llegar a esta jornada histórica, agregó el presidente en la misma red social

Por su lado, el presidente de Chile, Sebastián Piñera, calificó de gran día para Chile el éxito ante la CIJ, que desestimó la demanda de Bolivia de obligar a negociar una salida soberana al mar.

Flanqueado por los titulares del Senado, Carlos Montes; y de la Cámara de Diputados, Maya Fernández; el canciller, Roberto Ampuero; y la primera dama, Cecilia Morel, el mandatario recalcó que la CIJ ha hecho justicia y puesto las cosas en su lugar.

Chile nunca ha tenido, ni nunca ha incumplido los asuntos de derecho internacional, y respeta los tratados y acuerdos internacionales. Pero nunca se ha visto en la obligación de negociar nuestro mar, territorio y soberanía, enfatizó.

Piñera destacó el afán de su país de sostener relaciones y colaborar con toda la comunidad mundial, en especial con la región y con sus vecinos, pero siempre dentro del respeto al derecho internacional y los tratados vigentes.

Finalmente, Sebastián Piñera destacó el valor de la victoria en La Haya, pero prometió que Chile «no va a caer en actitudes soberbias, seguiremos con la voluntad de dialogar».